¿Se puede usar la cochera como depósito? Qué dice la ley
Especialistas y fallos judiciales analizan los alcances de la Ley de Propiedad Horizontal ante la costumbre de guardar muebles u objetos en las cocheras comunitarias.
El uso de los espacios comunitarios y privados en los edificios suele generar discusiones frecuentes entre propietarios. Uno de los debates más recurrentes en el marco de la Ley de Propiedad Horizontal es si un vecino puede utilizar su plaza de cochera como depósito o trastero para guardar muebles y otros enseres personales.
Aunque una persona sea dueña de su espacio, eso no significa que pueda modificarlo o darle cualquier tipo de uso. Según coinciden los especialistas, la clave reside en no alterar la estructura del edificio y respetar lo establecido en los estatutos del consorcio.
Qué establece la normativa sobre las cocheras
El aspecto central del debate se encuentra en la redacción del artículo 7.2 de la Ley de Propiedad Horizontal. Esta norma especifica que al propietario u ocupante no le está permitido desarrollar en el inmueble actividades prohibidas en los estatutos, o que resulten dañosas para la finca, así como tampoco aquellas que contravengan las disposiciones generales sobre actividades molestas, insalubres, nocivas, peligrosas o ilícitas.
En este sentido, María del Carmen Martín, administradora de fincas colegiada, señala que la utilización de las cocheras para guardar objetos ajenos a los vehículos es algo «más frecuente de lo que parece». La profesional indicó que suelen atenderse casos en los que las comunidades denuncian a propietarios por dejar allí muebles u otros elementos que no corresponden al uso propio de una plaza de estacionamiento.
Fallos judiciales y antecedentes
La Justicia ha tenido que expedirse en distintos legajos con resultados diversos según las particularidades del caso. Por un lado, la Audiencia Provincial de Guipúzcoa falló a favor de unos vecinos que habían reconvertido sus plazas de cochera en depósitos para guardar todo tipo de muebles, al considerar que en esa situación específica no se incurría en una infracción.
Por otro lado, existen pronunciamientos en sentido contrario cuando existen obras o cambios de estructura. El Tribunal Supremo debió resolver un conflicto que requirió tres sentencias y 17 años de litigio. En dicho caso, un vecino había derribado la pared que separaba su depósito de su plaza de cochera para unificarlos y meter dos vehículos. El tribunal determinó que la obra alteraba sustancialmente la estructura e incurría en un uso no permitido del depósito.
De este modo, los expertos remarcan que cualquier modificación o uso particular del espacio estará sujeto a lo que determinen los estatutos de cada comunidad y a que la actividad no genere molestias ni riesgos para los demás residentes.
