Boeing y las 9 toneladas de papas: la insólita prueba para el wifi
En 2012, la compañía aeronáutica reemplazó a los pasajeros por sacos de papas para medir y optimizar la señal inalámbrica dentro de las cabinas.
Lograr una conexión a internet estable a miles de metros de altura requirió años de ensayos y mediciones en entornos complejos. En 2012, los ingenieros de Boeing implementaron un método tan curioso como efectivo para mejorar la señal de wifi en sus aeronaves: sustituyeron a las personas por miles de kilos de papas dentro de la cabina.
Por qué los pasajeros dificultan la señal de internet
La distribución del wifi dentro de un avión varía según la ubicación de los asientos, la cantidad de viajeros y sus movimientos. Los cuerpos humanos absorben y reflejan las ondas electromagnéticas, lo que genera zonas con muy buena cobertura y otras donde la señal resulta deficiente. Según detalló el ingeniero Dennis Lewis, el simple desplazamiento de los carritos de servicio altera la propagación de las ondas en el interior de la nave.
Para analizar este fenómeno, la empresa necesitaba realizar mediciones prolongadas con la cabina llena. Mantener a decenas de voluntarios sentados durante extensas jornadas implicaba inmovilizar un avión, altos costos y lidiar con el cansancio o los movimientos de las personas, factores que alteraban los registros.
El proyecto SPUDS y la física de los tubérculos
Frente a esta dificultad, los investigadores buscaron materiales que imitaran la manera en que el cuerpo humano interactúa con las señales inalámbricas. Descubrieron que las papas poseen propiedades dieléctricas y un contenido de agua cercano al 80%, valores muy similares a los del tejido humano a la hora de absorber y reflejar ondas de radio.
Así nació el proyecto denominado SPUDS (sigla en inglés para Synthetic Personnel Using Dielectric Substitution, un juego de palabras con el término coloquial en inglés para las papas). Para el experimento utilizaron un avión retirado del servicio y distribuieron en sus asientos sacos con 20.000 libras de papas, equivalentes a unos 9.072 kilos.
Mediciones precisas sin interrupciones
La presencia de estos pasajeros inanimados permitió a los técnicos trabajar durante horas continuadas sin interrupciones por movimientos no planificados ni necesidad de pausas. Esto facilitó mapear con precisión los puntos donde la señal caía y ajustar los emisores para lograr una cobertura uniforme en toda la cabina, cumpliendo con los estándares de seguridad para evitar interferencias con la electrónica esencial de la aeronave.
Los datos recopilados mediante este sistema se contrastaron posteriormente con pruebas realizadas con personas reales para confirmar su exactitud. El procedimiento permitió reducir los tiempos de ensayo de dos semanas a tan solo diez horas, consolidando una metodología clave para el desarrollo del wifi comercial a bordo.
