Ofrecen hospedaje gratis en Asturias a cambio de ayuda a peregrinos
Un albergue privado ubicado en Pola de Allande busca colaboradores para la temporada del Camino Primitivo. Ofrecen alojamiento y comidas a cambio de 25 horas semanales de tareas.
Una propuesta de voluntariado en España permite instalarse en una casa centenaria del principado de Asturias a cambio de tareas de asistencia a caminantes. El proyecto funciona en la localidad de Pola de Allande, en el suroccidente asturiano, y recibe a quienes realizan el denominado Camino Primitivo de Santiago.
El lugar, conocido como Polagrino, es una vivienda construida alrededor de 1900 que no opera como albergue público, sino como un alojamiento privado administrado por su dueño, Stef. El espacio cuenta con 15 plazas distribuidas en tres habitaciones y abre sus puertas habitualmente durante la temporada comprendida entre el 1 de abril y el 31 de octubre.
En qué consiste el trabajo y qué beneficios incluye
La búsqueda se gestiona mediante la plataforma Worldpackers. La oferta contempla hospedaje y tres comidas diarias a cambio de un compromiso de aproximadamente 25 horas semanales, con un día libre. Sin embargo, la dedicación real suele rondar una media de tres horas diarias y rara vez supera las cinco.
Entre las responsabilidades descritas para el puesto se encuentran:
- Recibir a los caminantes y brindarles atención.
- Cambiar sábanas y lavar la ropa de cama.
- Limpiar baños y mantener el orden general de la casa.
- Preparar la cena para compartir con los visitantes.
Las estadías van de diez días a un mes, con la presencia de uno a cinco colaboradores al mismo tiempo. A diferencia de los albergues tradicionales vinculados a la Federación Española de Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago —que exigen haber realizado la ruta previamente y hacer un curso específico—, en Polagrino solo se requiere ser mayor de 18 años y manejar un nivel intermedio de español o inglés.
Costos a cargo del postulante y detalles de la estadía
Aunque la estancia y los alimentos están cubiertos, cada voluntario debe asumir ciertos gastos personales. Es necesario abonar la membresía anual de la plataforma utilizada para la convocatoria, que ronda los 59 dólares para personas individuales y 69 para parejas. A su vez, los pasajes de avión, seguros de viaje, visados y transportes locales corren por cuenta de quien se postule.
Respecto a la logística, quienes han participado señalan que la movilidad en el pueblo resulta compleja si no se dispone de vehículo propio. En cuanto a los huéspedes, el albergue exige credencial de peregrino y solicita un donativo responsable para cubrir insumos que incluyen sábanas de tela y desayuno.
