Mohammad Rasoulof denunció la represión al cine iraní en Tokio
El cineasta iraní recibió el Premio Kurosawa Akira en el Festival de Tokio y alertó sobre la persecución a sus colegas, citando la nueva condena a prisión dictada contra Jafar Panahi.
El director iraní exiliado Mohammad Rasoulof y la realizadora japonesa O Mipo recibieron el Premio Kurosawa Akira en el marco del Festival Internacional de Cine de Tokio. Durante la conferencia de prensa vinculada al galardón, el cineasta alertó sobre la persistente persecución estatal contra los artistas de su país de origen.
En su discurso, Rasoulof remarcó que la cinematografía iraní continúa sometida a un contexto de opresión y citó el caso del realizador Jafar Panahi, a quien recientemente le dictaron una condena de cinco años de cárcel y la confiscación de sus bienes. Según afirmó, este hecho prueba que los creadores locales siguen sufriendo presiones extremas.
Un cambio profundo hacia el relato directo
El director explicó que su propia detención en 2010, ocurrida mientras filmaba y que derivó en una sentencia a cinco años de prisión, lo llevó a modificar su forma de encarar la ficción. Al reflexionar en su celda sobre los motivos de estar encarcelado por hacer cine, comprendió que el uso de metáforas —una práctica histórica de los poetas persas para protegerse— se había convertido en un mecanismo propio para esquivar la censura.
A partir de esa experiencia, tomó la decisión de abandonar las alegorías y empezar a contar las historias de manera directa, confrontando de forma explícita a los sectores de poder sin recurrir a rodeos simbólicos.
El reconocimiento del comité y la inspiración de Kurosawa
El comité de selección del premio estuvo presidido por Yamada Yoji e integrado por el realizador Lee Sang-il, la directora de fotografía Ashizawa Akiko y el director de programación del festival, Ichiyama Shozo. El jurado destacó la trayectoria de Rasoulof en la denuncia de la violación de los derechos humanos y resaltó sus películas There Is No Evil y The Seed of the Sacred Fig por abordar a los ejecutores de la represión desde su dimensión cotidiana.
Rasoulof también compartió el impacto de la obra de Akira Kurosawa en su vida. Detalló que en su juventud vio Red Beard más de diez veces en la televisión de Irán, pero aclaró que la obra que hoy considera fundamental es Dersu Uzala, película a la que recurre cada vez que atraviesa momentos de desesperanza o depresión para reencontrar el impulso vital.
Homenaje a la mirada de O Mipo
Por su parte, la cineasta japonesa O Mipo fue distinguida por su capacidad de retratar a personas al margen de la sociedad sin emitir juzgamientos morales. El jurado ponderó su trayectoria desde su debut en 2006 con The Sakai’s Happiness y valoró su labor en la dirección de niños en producciones como Being Good, Living in Two Worlds y How Dare You?.
