Alimerka impuso un cambio de turnos que resta 26 días libres al año
La cadena de supermercados aplicó un esquema laboral sin el aval sindical. CCOO y UGT judicializaron el caso y convocan a protestas y huelga.
La cadena de supermercados Alimerka, líder en Asturias y con presencia en Galicia y Castilla y León, atraviesa un fuerte conflicto laboral tras imponer de forma unilateral un nuevo calendario de trabajo para sus 6.500 empleados. La medida, aplicada desde mediados de octubre mediante una circular interna, no contó con la firma de ninguna representación sindical y contempla la pérdida de 26 días de descanso al año por trabajador.
Frente a esta situación, centrales sindicales como CCOO y UGT calificaron el cambio como un retroceso directo en los derechos conquistados y en la conciliación de la plantilla, mientras que la dirección de la compañía justifica la modificación bajo argumentos de flexibilidad horaria y atención en momentos de mayor demanda.
La diferencia entre el esquema 5+2 y el nuevo modelo
Hasta la implementación de la medida, el personal de la empresa trabajaba bajo el sistema denominado «5+2», que consistía en cinco días de labor por dos de descanso, manteniendo una jornada de 37,5 horas semanales. Este esquema garantizaba un total de 104 días libres al año, repartidos a razón de ocho días por cada ciclo de cuatro semanas.
El nuevo esquema impuesto, denominado «6-5-6-5», distribuye la actividad en ciclos de cuatro semanas que combinan seis días de trabajo y uno libre, seguidos de cinco de trabajo y dos libres. Con esta distribución, los días de descanso por ciclo se reducen a seis, sumando 78 días libres anuales. La pérdida neta asciende a 26 días de descanso al año en comparación con el régimen anterior.
Previamente, en el marco de las negociaciones iniciadas en septiembre, la firma había propuesto un formato «6-6-6-5» con turno partido que dejaba solo 65 días libres al año. Dicha opción fue rechazada por CCOO al considerar que tampoco respetaba las 12 horas de descanso requeridas entre jornadas de trabajo.
Acciones judiciales, movilizaciones y convocatoria a huelga
El periodo de consultas entre las partes finalizó el 22 de septiembre sin alcanzar un acuerdo. Ante la falta de consenso, Alimerka emitió al día siguiente la instrucción formal para aplicar el nuevo cuadrante de turnos, medida que no fue aceptada por CCOO, UGT, USO ni FETICO.
La respuesta sindical se articula actualmente en tres frentes de acción:
- Vía judicial: CCOO y UGT llevan adelante un conflicto colectivo ante la Audiencia Nacional, tribunal competente al estar afectados 172 centros de trabajo repartidos en tres comunidades autónomas. La demanda exige el retorno al modelo 5+2.
- Movilización social: Se realizaron concentraciones frente a establecimientos como el de El Molinón en Gijón y en la ciudad de Zamora, acompañadas por asambleas y jornadas de recolección de firmas en localidades como Avilés, Oviedo y Gijón.
- Medidas de fuerza: La plantilla se sumará a la huelga general convocada para el 11 de noviembre, jornada en la que CCOO y UGT vuelven a marchar juntas con pancarta y piquetes propios por primera vez desde 2012.
Las justificaciones de la empresa y la postura de los trabajadores
Desde la gerencia de Alimerka sostienen que el esquema 6-5-6-5 resulta necesario para garantizar la cobertura de puestos durante todo el horario de apertura y reforzar el servicio en las horas de mayor afluencia de clientes. Asimismo, la dirección atribuyó pérdidas de clientela a la vigencia del esquema anterior, lectura que fue desmentida y rechazada por la representación de los trabajadores.
Por su parte, las organizaciones sindicales remarcan que el sector supermercados cuenta con una elevada presencia femenina, por lo que la quita de días libres y la disminución de fines de semana de descanso impacta negativamente en las posibilidades de conciliación personal y familiar.
