Alerta por la venta ilegal de momias en redes sociales y sus riesgos
Un estudio científico documentó más de cien anuncios de restos humanos antiguos en internet y advirtió sobre la presencia de hongos peligrosos y metales tóxicos en las piezas.
Un estudio científico reveló la existencia de un mercado internacional que comercializa partes de cuerpos momificados a través de redes sociales, plataformas de comercio electrónico y casas de subastas. Más allá del debate ético y legal alrededor del tráfico de restos humanos antiguos, la investigación encendió las alarmas sobre los riesgos sanitarios directos que implica la circulación de estas piezas mediante envíos postales comunes.
El trabajo, titulado The Real Mummy’s Curse y publicado en la revista International Journal of Cultural Property, fue encabezado por la bioarqueóloga Kirsty Squires, de la Universidad de Staffordshire. Entre los años 2015 y 2025, el equipo de investigación logró registrar 128 ofertas de restos momificados, que abarcaban desde extremidades y columnas vertebrales hasta cabezas humanas completas.
Maniobras para eludir controles y precios elevados
Los comercializadores recurren al anonimato, los vacíos de fiscalización y el uso de vocabulario deliberadamente ambiguo para sortear las normas y restricciones de las plataformas digitales. La cotización de estas piezas puede alcanzar cifras elevadas: en Estados Unidos, una cabeza anunciada como perteneciente a una momia del antiguo Egipto se vendió por 115.000 dólares hace cerca de diez años.
Hongos resistentes y riesgos biológicos
El aspecto más crítico señalado en la investigación no responde a mitos antiguos, sino a la presencia de organismos vivos sobre la superficie de los restos. Los especialistas identificaron manchas de moho y colonias microbianas visibles en los objetos ofertados, los cuales son exhibidos por los vendedores manipulándolos sin guantes ni mascarillas.
Entre los agentes biológicos detectados destacan hongos del género Aspergillus, capaces de generar esporas resistentes que permanecen viables durante largos períodos. Las fluctuaciones de humedad durante el almacenamiento o el traslado a través de mensajería privada pueden estimular el crecimiento de estos hongos, exponiendo a vendedores, empleados del correo y compradores a eventuales afecciones respiratorias.
Presencia de materiales químicos tóxicos
Junto a las amenazas de origen biológico, los restos arqueológicos y las piezas antiguas de taxidermia suelen conservar vestigios de sustancias nocivas que se empleaban históricamente para su conservación. Entre los compuestos químicos detectados se encuentran:
- Arsénico
- Mercurio
- Plomo
El contacto directo con las piezas o la respiración del polvo que desprenden constituyen vías directas de intoxicación. El peligro se incrementa debido a que la mayoría de los compradores desconoce el origen exacto y el estado de conservación del material que recibe en su domicilio.
