Un estudio revela qué porcentaje del sueldo se va en alquiler en Europa
A partir del análisis de 22 millones de anuncios de alquiler, una investigación europea analizó el impacto del costo de la vivienda sobre los ingresos locales según la superficie del inmueble.
Determinar qué proporción del ingreso local requiere el alquiler de una vivienda en distintas regiones del continente europeo fue durante mucho tiempo un desafío debido a la falta de estadísticas unificadas. Para resolver esta vacancia, el proyecto House for All, coordinado por la Universidad Técnica de Viena y financiado por la Unión Europea, elaboró una cartografía comparativa sobre el esfuerzo económico necesario para acceder a un inmueble.
El trabajo se llevó a cabo rastreando portales inmobiliarios de forma semanal entre marzo de 2024 y marzo de 2025. En ese período se recopilaron y procesaron 22 millones de ofertas válidas en toda Europa para calcular el valor promedio por municipio, cruzando luego esa información con los ingresos medios declarados por la oficina de estadística Eurostat.
La escala de medición del esfuerzo económico
El estudio organizó el impacto presupuestario mediante una categorización por colores basada en la relación entre la renta y el sueldo promedio local:
- Turquesa: el alquiler representa menos de un tercio del ingreso medio local.
- Amarillo: la renta absorbe entre un tercio y dos tercios del ingreso.
- Negro: el costo del alquiler supera los dos tercios del sueldo mensual.
Por su parte, las áreas marcadas en color gris señalan aquellas localidades en las que no se dispuso de información suficiente.
El panorama en inmuebles de menor superficie
En el segmento de propiedades de hasta 25 metros cuadrados, los datos indican que la mayor parte de Europa figura en color turquesa. En los países escandinavos, las naciones bálticas y amplias regiones de Francia, Alemania e Italia, este tipo de alquiler implica menos de un tercio de los ingresos locales.
No obstante, se registran zonas amarillas de mayor exigencia presupuestaria en grandes ciudades de Polonia y Eslovaquia, en Portugal y sobre la franja costera española de Andalucía, Murcia y la Comunidad Valenciana.
Los autores de la investigación aclararon que la medición refleja la relación de precios teórica y no la oferta disponible. Este tipo de unidades reducidas resulta poco frecuente en la mayoría de los países europeos —teniendo mayor presencia en Suecia, Finlandia, Bulgaria, Polonia e Italia— y en algunos casos choca con normativas locales de habitabilidad, como sucede en Madrid, donde el plan urbanístico fijó en 2023 una superficie mínima de 40 metros cuadrados.
