Nuevos microscopios permiten observar cambios clave en las neuronas
En la reunión anual de la Asociación Neurológica Americana se presentaron avances en microscopía de superresolución e inteligencia artificial para estudiar patologías como el Alzheimer, el Parkinson y el ELA.
En el marco de la reunión anual 151 de la Asociación Neurológica Americana (ANA), realizada en San Diego, especialistas expusieron cómo las nuevas tecnologías de microscopía permiten observar cambios inéditos dentro de las células cerebrales. Estos avances buscan facilitar diagnósticos tempranos y tratamientos más dirigidos para patologías neurodegenerativas como el Parkinson, el Alzheimer y la esclerosis lateral amiotrófica (ELA).
Las herramientas actuales posibilitan hacer un seguimiento detallado de neuronas individuales y de sus componentes internos en tiempo real. Según destacaron durante el simposio presidencial sobre avances en microscopía para la visualización de enfermedades neurológicas, esto permite detectar alteraciones a nivel celular mucho antes de que las células mueran.
Observación de superresolución e inteligencia artificial
La microscopía de superresolución supera los límites de los microscopios convencionales, dejando ver estructuras celulares y dinámicas que antes resultaban invisibles. A esto se suma el uso de microscopía robótica impulsada por inteligencia artificial, capaz de diferenciar neuronas enfermas de células sanas e identificar subtipos de patologías, lo que favorece un diagnóstico más rápido y objetivo.
Asimismo, la imagenología en vivo brinda la posibilidad de ver trabajar a las neuronas en directo y registrar señales tempranas de daño celular mientras todavía existe la oportunidad de salvarlas.
Estructuras internas y mecanismos genéticos
Durante el encuentro, el presidente de la ANA, el doctor Dimitri Krainc, de la Universidad Northwestern, señaló que las enfermedades neurológicas surgen a partir de cambios en las células y en las complejas estructuras dentro de ellas. Por su parte, el doctor Craig Blackstone, de la Escuela de Medicina de Harvard y el Instituto de Neurociencia Mass General Brigham, expuso investigaciones centradas en el retículo endoplásmico.
Mediante estas técnicas avanzadas, los investigadores observaron que partes del retículo endoplásmico que antes se consideraban láminas planas son en realidad redes dinámicas de diminutos tubos en constante cambio. Este descubrimiento ayuda a vincular alteraciones genéticas y moleculares con lo que sucede en el interior celular, especialmente en trastornos hereditarios como la paraplejía espástica hereditaria.
