Lavapiés: vecinos crean su propio festival de tapas de protesta
Tras la suspensión del tradicional festival gastronómico por la masificación, una agrupación vecinal organiza "Lavatapa" para debatir sobre la gentrificación en el barrio.
Por primera vez desde 2011, el barrio madrileño de Lavapiés no celebrará este octubre su emblemático festival de tapas y música, Tapapiés. Sus propios organizadores decidieron suspenderlo luego de que la edición de 2025 registrara desbordes por la enorme afluencia de público. Sin embargo, los residentes de la zona decidieron no quedarse con las manos vacías y organizaron una alternativa comunitaria con impronta reivindicativa.
Bajo la iniciativa del colectivo «Lavapiés al Límite», este jueves a las 20:00 se llevará a cabo «Lavatapa» en la calle Cabestreros. Se trata de un concurso de tapas caseras donde los participantes no solo deben cocinar, sino también bautizar sus recetas con nombres que interpelen la gentrificación y la turistificación del barrio.
Una propuesta vecinal y comunitaria
A diferencia del multitudinario evento comercial, Lavatapa plantea un encuentro de escala local. Quienes deseen competir tienen que aportar al menos diez raciones de su preparación. El premio anunciado es un «kit contra la gentrificación», aunque el colectivo no detalló qué elementos lo integran. La jornada incluirá además una presentación artística a cargo del centro cultural La Tortuga.
La convocatoria está abierta a todo el público y no exige cocinar para asistir. Desde la organización invitaron a los vecinos a concurrir con sillas plegables o comida para compartir, solicitando un aviso previo para calcular el aforo en la vía pública.
La polémica por el antiguo restaurante Baobab
La elección de la calle Cabestreros para el evento no es casual. El punto de encuentro se fijó frente al espacio que ocupaba el Baobab, un recordado restaurante senegalés que cerró sus puertas hace unos años y cuyo edificio fue demolido para dar lugar a un proyecto de hotel cápsula.
Esa iniciativa privada derivó en un conflicto judicial y político. En junio, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) paralizó las obras en dos de los inmuebles a solicitud del PSOE por su eventual valor histórico, mientras que el área de Urbanismo municipal argumentó que la promotora contaba con la licencia correspondiente para el tercer edificio.
El fin de Tapapiés y su impacto económico
El festival original nació en 2011 impulsado por la Asociación de Comerciantes para promover el pequeño comercio en la zona. Con el paso de los años, el éxito del evento derivó en problemas de convivencia. En la edición de 2025, la Asociación Vecinal La Corrala denunció ruidos molestos, suciedad, consumo de alcohol en la vía pública y serias dificultades para la movilidad y el descanso de los residentes.
Ante este panorama, la presidenta de la Asociación de Comerciantes, Carmen Gordo, comunicó en septiembre la decisión de postergar la actividad hasta 2027 con el fin de rediseñar un formato más sostenible. Sin embargo, la medida genera preocupación en el sector gastronómico local: comerciantes como Antonio Amago señalaron que las ventas diarias de sus locales se incrementaban un 75% durante los once días que duraba el festival.
