Rusia implementó un cambio táctico en sus ataques aéreos al reemplazar las hélices de varios de sus drones de ataque por pequeños motores a reacción. Esta modificación permite que modelos como el Geran-5 alcancen velocidades cercanas a los 600 km/h, lo que reduce considerablemente el tiempo disponible para su detección y derribo.
Para hacer frente a esta amenaza, Ucrania comenzó a desplegar torretas robotizadas equipadas con ametralladoras de gran calibre, visión artificial e inteligencia artificial. Según confirmaron las autoridades militares locales, estos sistemas automatizados ya consiguieron interceptar con éxito varios de los nuevos aparatos rusos.
Velocidad y caída en las tasas de interceptación
El incremento en la velocidad de los ataques complicó la labor de las defensas antiaéreas ucranianas. De acuerdo con datos de la Fuerza Aérea de Ucrania, mientras que los drones convencionales de hélice como el Geran-2 son interceptados en más del 85% de los casos, la tasa de derribo de los modelos a reacción disminuyó a un rango de entre el 50% y el 70%.
El despliegue de estas aeronaves creció de manera exponencial en poco tiempo:
- En junio se registraron unos 350 lanzamientos de drones a reacción.
- En agosto la cantidad se elevó a 2.800 unidades lanzadas.
Torretas automatizadas y visión artificial
La respuesta ucraniana se centró en la automatización del rastreo y disparo. Yurii Ihnat, portavoz de la Fuerza Aérea, confirmó que torretas equipadas con ametralladoras de calibre .50 (12,7 milímetros) lograron derribar drones Geran-5 gracias a sistemas de inteligencia y visión artificial que facilitan el seguimiento de objetivos a alta velocidad.
Anteriormente, Ucrania había presentado la torreta Sky Sentinel con características similares, aunque no se detalló si es ese modelo específico el que participó en los derribos recientes. Tampoco se especificó el nivel exacto de intervención que mantienen los operadores humanos al momento de autorizar los disparos.
Protección de la capital e infraestructuras
El presidente Volodímir Zelenski anunció que más de una docena de estas torretas automatizadas ya fueron instaladas en las inmediaciones de Kiev, con planes de desplegar otras ocho en la región. El objetivo principal de estos sistemas es resguardar puntos estratégicos, como puentes e infraestructura civil crítica.
Dado que el alcance de las ametralladoras es limitado, la ubicación de las torretas debe ser cercana a los objetivos a proteger. Como complemento, la defensa ucraniana también utiliza drones interceptores como el modelo Bars, al que se le atribuye una tasa de efectividad del 30% en el derribo de objetivos a reacción.