Un estudio nacional publicado en la revista Annals of Internal Medicine reveló que el consumo de alcohol en los Estados Unidos registró una baja moderada en 2024, luego de haber alcanzado niveles elevados durante y justo después de la pandemia de COVID-19. La investigación identificó reducciones tanto en la ingesta general como en el consumo excesivo de alcohol al comparar las cifras con las registradas en 2022.
El rol de las generaciones más jóvenes
Los principales impulsores de esta disminución fueron los adultos más jóvenes y los hombres. Según los datos analizados, la Generación Z mostró un descenso particular en cualquier tipo de consumo de alcohol, mientras que la generación millennial presentó las reducciones más marcadas en el consumo intensivo o pesado, definido según las pautas del Instituto Nacional sobre el Abuso del Alcohol y el Alcoholismo (NIAAA).
La investigación fue llevada a cabo por especialistas de Keck Medicine, de la Universidad del Sur de California, y de la Universidad Thomas Jefferson. Para el análisis, los científicos examinaron datos representativos a nivel nacional de 114.352 adultos estadounidenses que formaron parte de la Encuesta Nacional de Entrevistas de Salud entre 2018 y 2024.
Aumento sostenido en adultos mayores
Pese a las mejoras registradas en la población joven, los niveles generales de ingesta se mantienen en muchos grupos por encima o en valores similares a los previos a la pandemia en 2018. El grupo de adultos de entre 50 y 64 años exhibió una tendencia contraria, con aumentos continuos tanto en el consumo de alcohol en general como en el consumo pesado a lo largo de todo el período estudiado.
Los autores del trabajo, encabezados por el especialista Brian P. Lee, explicaron que aunque la investigación sugiere un cambio hacia un menor consumo a nivel nacional, es necesario mantener esfuerzos focalizados en sectores como las mujeres y los adultos mayores, donde no se evidenciaron reducciones de la misma magnitud.