La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) autorizó la comercialización de PrecivityAD2, un análisis de sangre diseñado para colaborar en el diagnóstico temprano de la enfermedad de Alzheimer. La prueba fue desarrollada y validada por la empresa emergente C2N Diagnostics, sobre la base de tecnología creada en la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington en San Luis.
Este estudio sanguíneo ayuda a detectar la presencia de placas de amiloide en el cerebro, una característica central del Alzheimer en determinados pacientes. A diferencia de otros análisis de sangre autorizados previamente que emplean inmunoensayos, PrecivityAD2 utiliza espectrometría de masas de alta resolución para medir de forma cuantitativa los biomarcadores clave.
Precisión y una alternativa menos invasiva
El método analiza la proporción entre los niveles de amiloide (Aβ42 y 40) y dos formas de la proteína tau (p-tau217 y tau217 total) en la sangre. La evaluación realizada por la FDA confirmó que el test ofrece una precisión comparable a la de los exámenes de líquido cefalorraquídeo y los escáneres cerebrales, incluso en personas que manifiestan síntomas leves como pérdida de memoria.
Su uso ofrece a los profesionales de la salud una herramienta mucho menos invasiva que la punción lumbar para obtener líquido cefalorraquídeo. La información de los biomarcadores debe interpretarse junto con el historial clínico y otras pruebas diagnósticas del paciente.
Diagnóstico precoz y mejor acceso
La detección temprana cobra un valor fundamental tras la aparición reciente de los primeros medicamentos capaces de ralentizar la progresión del Alzheimer, los cuales demuestran mayor efectividad cuando se inician en las fases iniciales del deterioro cognitivo.
La tecnología de origen fue desarrollada por un equipo de la Universidad de Washington codirigido por los doctores Randall J. Bateman y David M. Holtzman, quienes cofundaron C2N en 2007. Si bien los médicos ya podían solicitar el test, la aprobación formal de la FDA permite su comercialización a mayor escala en centros de salud e instituciones médicas, además de facilitar la cobertura de los seguros de salud para reducir sus costos.