El director de la CIA viajó a Moscú para advertir a Rusia
John Ratcliffe mantuvo reuniones con la inteligencia rusa para transmitir la postura de EE. UU. ante posibles agresiones a miembros de la Alianza Atlántica.
El director de la CIA, John Ratcliffe, realizó una visita a Moscú para reunirse con altos mandos de los servicios de inteligencia rusos. Se trata de un viaje de alto impacto geopolítico, dado que la última vez que un jefe de la agencia norteamericana estuvo en la capital rusa fue en noviembre de 2021, tres meses antes del inicio de la invasión a gran escala en Ucrania.
Advertencias frente a hipotéticas agresiones a la OTAN
Según revelaron fuentes informadas a The Wall Street Journal, la misión de Ratcliffe tuvo como eje principal advertir al Kremlin que no concrete ningún tipo de ataque contra los países miembros de la OTAN. Informes recientes de la inteligencia estadounidense sugieren que Moscú podría intentar poner a prueba la cohesión de la Alianza Atlántica mediante una agresión de alcance limitado en los próximos años.
Los escenarios considerados por Washington no responden necesariamente a una invasión militar convencional. Las evaluaciones contemplan desde un ciberataque masivo hasta pequeñas incursiones terrestres en zonas fronterizas, con particular foco en las naciones bálticas. Asimismo, los análisis norteamericanos señalan que Rusia sigue de cerca el desgaste acumulado en las reservas occidentales de municiones críticas tras varios años de asistencia militar a Ucrania.
El antecedente de 2021 y la postura de la Casa Blanca
El antecedente directo de este viaje se remonta a noviembre de 2021, cuando William Burns, entonces titular de la CIA, fue enviado por el presidente Joe Biden para comunicar los datos que confirmaban los preparativos bélicos rusos. En aquella ocasión, el aviso no impidió que el 24 de febrero de 2022 el presidente Vladimir Putin ordenara la ofensiva generalizada.
En esta oportunidad, el mandatario estadounidense Donald Trump intentó moderar el impacto diplomático del viaje al describirlo como un movimiento «semi-rutinario» enmarcado en la intención de buscar un cierre a la guerra. Por su parte, el vocero del Kremlin, Dmitri Peskov, confirmó que Ratcliffe conversó con responsables de la inteligencia local y aclaró que no hubo una audiencia directa con Putin, aunque el mandatario ruso recibió un reporte detallado de lo tratado durante la visita.
