Día del ACV: alertan que los ataques pueden ocurrir a cualquier edad
En el marco del Día Mundial del ACV, especialistas remarcan la importancia de reconocer los síntomas tempranos a partir de la historia de recuperación de un paciente de 35 años.
En el marco del Día Mundial del ACV, la red de atención médica RWJBarnabas Health hizo un llamado a la comunidad para aprender a identificar las señales de alerta de un ataque cerebrovascular y solicitar asistencia médica de inmediato. Desde la institución remarcaron que estas emergencias neurovasculares pueden presentarse a cualquier edad y no afectan únicamente a los adultos mayores.
Para ilustrar el impacto decisivo de la atención rápida y coordinada, la organización difundió la historia de Mat Mahoney, un hombre de 35 años que sufrió un ataque cerebrovascular isquémico y logró recuperarse tras recibir un procedimiento especializado de urgencia.
Un diagnóstico a tiempo tras ignorar las primeras señales
El episodio de Mahoney comenzó mientras se encontraba en la iglesia y repentinamente perdió la capacidad de hablar. En ese momento sintió la lengua trabada y una molestia en el brazo derecho, pero pensó que se trataba simplemente de un nervio pinzado y no le dio importancia.
Unos días después, mientras trabajaba como mecánico de ascensores, un compañero de trabajo y un empleado del edificio notaron sus dificultades para comunicarse y le insistieron para que buscara atención médica. Mahoney acudió a la guardia del Hospital Universitario Robert Wood Johnson de Rahway, donde el equipo de salud activó de inmediato el protocolo de emergencia conocido como «código ACV». Una tomografía computarizada confirmó que sufría un ACV isquémico, cuadro en el que un bloqueo interrumpe el flujo sanguíneo hacia el cerebro.
Tratamiento de alta complejidad y proceso de rehabilitación
Ante la gravedad del caso, el paciente fue derivado al Centro Médico Cooperman Barnabas, un centro especializado en atención integral de accidentes cerebrovasculares. Allí fue asistido por el doctor Siddhart Mehta, director médico del Laboratorio de Neurocateterismo, junto a un equipo de especialistas en neurointervencionismo.
Los médicos detectaron la obstrucción en la arteria cerebral media izquierda y le realizaron una trombectomía mecánica de emergencia, una intervención mínimamente invasiva que permite remover el coágulo y restablecer el riego sanguíneo. Tras la cirugía, Mahoney completó varios meses de rehabilitación para recuperar el funcionamiento del lado derecho de su cuerpo. Los estudios posteriores, incluida una resonancia magnética de control, confirmaron la ausencia de nuevos eventos vasculares y consolidaron una evolución favorable.
