El director Ilya Khrzhanovsky presentó en la competencia principal del Festival de Cine de Venecia su película Dau, una producción de más de 200 minutos de duración que se desprende de su extenso y complejo proyecto multidisciplinario iniciado hace dos décadas. El estreno ocurre más de seis años después del paso de DAU. Natasha y DAU. Degeneration por el Festival de Berlín.
La vida de un físico en el régimen soviético
La película abarca cuatro décadas en la vida de un físico teórico de origen griego involucrado en el proyecto de la bomba atómica de la Unión Soviética, cuya relación con el aparato estatal resulta conflictiva. El personaje principal se inspira en Lev Landau, célebre científico soviético que obtuvo el Premio Nobel de Física en 1962 y participó en los cálculos de la primera bomba termonuclear de su país.
A nivel visual y técnico, el filme contó con el trabajo de tres directores de fotografía, entre los que figura Lol Crawley. Por su escala temática sobre el impacto social e ideológico a través de la vida de un científico, la obra establece puntos de contacto con producciones como Oppenheimer o The Brutalist, aunque el desarrollo del personaje protagonista mantiene un perfil enigmático a lo largo del relato.
Controversias y dimensión política
La proyección de la película en la competencia de Venecia reabrió el debate en torno al proyecto, luego de que salieran a la luz denuncias por abusos físicos y psicológicos ocurridos durante los años de rodaje en el set. Pese a estos cuestionamientos éticos, las autoridades del festival defendieron la inclusión del largometraje por sus implicancias políticas.
La propuesta de Khrzhanovsky pone el foco en las herramientas de opresión del Estado y la historia del imperialismo ruso. Durante su exhibición en el festival italiano, la proyección del filme —que supera las tres horas de metraje— incluyó un intervalo de 15 minutos a mitad de la función.