Crítica de Crew Girl, el nuevo drama juvenil de remo de Netflix

Vivian Lin es la creadora de Crew Girl, la nueva serie juvenil de Netflix ambientada en el universo del remo competitivo. A lo largo de sus ocho episodios, la ficción narra la historia de una adolescente que debe reiniciar su vida tras el colapso financiero de su familia, aunque la crítica especializada señaló fallas en el guion y el tono que terminan opacando su premisa.

De un escándalo financiero a un pueblo de Massachusetts

Teagan Tao (interpretada por Miku Martineau), de 16 años, es una remera individual cuya rutina se desmorona cuando su padre, David (Byron Lawson), un adinerado empresario hotelero, es descubierto robando dinero a sus clientes. Antes de ser arrestado por el FBI en plena competencia de su hija, el hombre huye dejando apenas un mensaje de texto de disculpa.

Seis meses después del hecho, Teagan y su madre, Ella (Jessica Paré), abandonan su acomodada vida en Los Ángeles. Sin más recursos que el fondo educativo de la joven, se mudan a la vieja casa de la infancia de Ella en Eagle’s Cove, un pueblo ficticio de Massachusetts.

Al ingresar al colegio Easton Prep, Teagan entabla amistad con la alumna internada Juliet Morny (Olga Petsa) y se cruza con Britney Garner (Sage Linder). Al enterarse por intermedio del entrenador Matt Hayden (Thomas Cadrot) de que la institución solo cuenta con un equipo masculino de remo, Teagan decide abrirse paso hasta convertirse en la timonel de la embarcación, el rol encargado de guiar, dirigir la estrategia y motivar al grupo.

Un equipo masculino y los desafíos de la convivencia

El grupo de ocho remeros incluye a los primos rivales Josh (Sam Braun) y Ryder Regis (Connor Paton), al estudiante becado Cam Dillinger (Kyle Clark) y al hermano mellizo de Britney, Bronson «Baloo» Garner (Jude Wilson). Frente a la actitud hostil e inmadura de los jóvenes, Teagan debe ganarse su confianza para liderar las competencias y lograr que la administración escolar contemple la creación de un equipo femenino.

Luces y sombras de la propuesta

A pesar de contar con una cuidada factura visual, la evaluación del medio especializado Variety remarca que la serie tambalea debido a diálogos acartonados, una marcada falta de realismo y temáticas monótonas.

No obstante, el análisis rescata aspectos positivos, entre los que resalta la representación que aporta la actriz canadiense-japonesa Miku Martineau —quien también actúa en la serie Bet de la misma plataforma— en un género con escasa diversidad de protagonistas. Asimismo, se destaca la relación de transparencia entre la protagonista y su madre, sumada a la química y camaradería que la joven desarrolla con sus compañeros de equipo.