Barcelona: turistas duermen en la playa por los altos costos de hotel

En las playas de la Barceloneta y Sant Sebastià se volvió habitual observar a personas pasando la noche sobre la arena con sacos de dormir o toallas. Si bien para algunos se trata de una forma de estirar el presupuesto vacacional frente al incremento en los valores de los alojamientos, existen diversos factores detrás de esta práctica, que además está explícitamente prohibida por las leyes españolas y locales.

Los precios promedios de los hoteles en la capital catalana se ubican entre los 100 y 150 euros por noche durante la temporada de verano. A este monto se le suma la tasa turística municipal, que alcanza los 12 euros por persona y noche en establecimientos de cinco estrellas y prevé escalar a 15 euros para 2029. Aunque se consiguen opciones de hostales compartidos por debajo de los 70 euros con impuesto incluido, algunos visitantes optan por pasar la noche al aire libre para ahorrar antes de tomar vuelos de bajo costo o por simple interés de vivir la experiencia.

Sanciones e intervenciones policiales

La pernocta en las playas no es legal bajo ningún punto de vista. A nivel nacional, la Ley de Costas de 1988 prohíbe los campamentos e instalaciones en el dominio público marítimo-terrestre, estableciendo en su artículo 97 multas mínimas de 40 euros por metro cuadrado ocupado al día. Para la normativa estatal, dormir sobre una toalla recibe la misma consideración que acampar con una carpa.

En el ámbito local, el Ayuntamiento de Barcelona reforzó sus controles a través de la ordenanza de civismo renovada en febrero, la cual sanciona la pernocta en espacios públicos con multas de hasta 600 euros. Además, este verano se incorporó una sanción específica de 300 euros por el uso de altavoces en la arena. La Guardia Urbana realiza desalojos en la franja costera diariamente cerca de las tres de la mañana.

Diversidad de perfiles y reclamos vecinales

Las autoridades municipales aclaran que no todas las personas encontradas en la playa responden al perfil del turista. En varios casos se trata de personas en situación de calle, quienes son derivadas a los servicios sociales en lugar de ser multadas.

El fenómeno genera distintas opiniones en la ciudad:

  • Vecinos de la zona: Organizaciones de la Barceloneta expresaron su malestar por incidentes de suciedad, ruidos molestos y falta de higiene en la vía pública.
  • Sector hotelero: El Gremio de Hoteles califica la situación como un hecho puntual y poco extendido dentro del volumen turístico de la ciudad.
  • Otras zonas costeras: Ciudades como Málaga, Marbella, Almería, Tarifa, San Sebastián o Gandía imponen multas de hasta 1.500 euros por dormir en la playa, mientras que en Cádiz la sanción fija es de 750 euros y en parques naturales las penalizaciones pueden ser aun mayores.