El Ayuntamiento de Madrid sacó a contratación pública el suministro de un mínimo de 1.602 bancos urbanos, con un presupuesto base cercano a los 1,2 millones de euros. La medida busca responder a una demanda sostenida de los vecinos para mejorar las áreas de descanso en la vía pública y equiparar la presencia de mobiliario entre los diferentes distritos de la capital española.
Un reclamo impulsado por la ciudadanía
La iniciativa cobró fuerza a partir de una propuesta presentada en 2024 en la plataforma de participación Decide Madrid por un vecino identificado como Bravotron. El planteo enfatizaba la importancia de sumar asientos para que los adultos mayores puedan salir a caminar y hacer pausas durante sus recorridos por el barrio. Anteriormente, la necesidad de aumentar la cantidad de bancos ya se había posicionado entre los proyectos seleccionados en los Presupuestos Participativos de la ciudad.
En la actualidad, Madrid dispone de 64.716 bancos ubicados en parques, plazas y calles. Las más de 1.600 unidades proyectadas no serán en su totalidad instalaciones totalmente nuevas: una parte se destinará a reemplazar asientos que no cumplen con los parámetros actuales de accesibilidad, mientras que el resto se colocará en zonas donde la dotación resulta insuficiente.
Accesibilidad y distribución urbana
Desde la asociación A Pie, perteneciente a la Federación Regional de Vecinos de Madrid, remarcaron que diversas arterias de la ciudad no cumplen con la distancia recomendada de un banco cada 100 metros para fomentar los desplazamientos peatonales, aun teniendo superficie disponible. Entre los puntos donde identifican carencias se encuentran áreas concurridas como la Plaza Mayor, Jacinto Benavente y el barrio de Chueca.
Además de la ubicación, los colectivos vecinales enfatizan la necesidad de contemplar criterios de diseño accesible, como la inclusión de respaldos y apoyabrazos de dimensiones adecuadas. En ese sentido, las especificaciones para la renovación del mobiliario urbano prevén el uso de materiales como resina sintética, plástico reciclado y madera combinada con polímeros, seleccionados por su resistencia al uso intensivo, a los factores climáticos y al vandalismo.