El entorno urbano influye en la salud de rescatistas del 11S

A 25 años de los atentados del 11 de septiembre, una investigación publicada en la revista Nature Communications reveló que las condiciones ambientales del vecindario donde viven actualmente los rescatistas del World Trade Center influyen en su salud física y mental a largo plazo. El trabajo fue llevado a cabo por especialistas de la Escuela de Medicina Icahn del Mount Sinai.

El análisis determinó que la exposición a temperaturas más elevadas y a mayores niveles de contaminación del aire se vincula con un incremento en los riesgos de sufrir fragilidad física, trastorno de estrés postraumático (TEPT) y depresión a medida que las personas envejecen. Por el contrario, residir en entornos con mayor presencia de espacios verdes se asoció con una disminución en el riesgo de desarrollar estas tres condiciones.

El impacto de la exposición ambiental en el envejecimiento

Se trata del primer estudio que examina cómo las exposiciones ambientales de la vida adulta interaccionan con la carga de contaminantes químicos y el estrés psicológico sufridos durante la respuesta inicial al desastre del World Trade Center. Para ello, el equipo científico analizó el registro de 18.734 rescatistas que residen en la ciudad de Nueva York y se encuentran inscriptos en los Centros de Excelencia Clínica del Programa de Salud del World Trade Center.

Los investigadores midieron la exposición anual a la contaminación atmosférica, las altas temperaturas y la cobertura vegetal de los barrios donde viven los participantes. Al cruzar estos datos, hallaron que las personas sujetas a mayores niveles de calor y polución presentaban una vulnerabilidad significativamente superior.

Mayor vulnerabilidad en sobrevivientes del trauma

El estudio arrojó además que los socorristas que habían recibido una mayor exposición inicial a tóxicos y a eventos traumáticos durante las tareas de rescate resultaron más sensibles a los factores de estrés ambiental cotidianos.

Helena Furman Krasnov, investigadora posdoctoral de la Escuela de Medicina Icahn y primera autora de la publicación, destacó que factores del día a día como el calor, la polución y el acceso a parques influyen en el bienestar general de este grupo. Según indicó la especialista, comprender estas variables permitirá identificar nuevas alternativas para promover un envejecimiento saludable en esta población.

Por su parte, Maayan Yitshak-Sade, profesora asociada de Medicina Ambiental en Mount Sinai y autora principal del informe, señaló que los efectos del 11 de septiembre no concluyeron con el desastre en sí mismo. Para quienes ya soportan las secuelas biológicas del trauma y los químicos, el entorno cotidiano puede convertirse en un foco de estrés adicional para el cuerpo y la mente.