Wim Wenders aclaró sus dichos sobre cine y política en Venecia

El cineasta alemán Wim Wenders aprovechó su presentación en el Festival de Cine de Venecia para aclarar sus controvertidas declaraciones sobre la relación entre los realizadores y la política, un tema que había generado un intenso debate a principios de año durante la Berlinale.

En el marco de la presentación de su nuevo documental, «From Inside Out — The Architecture of Peter Zumthor», el director remarcó que su intención nunca fue pedir que los artistas se mantuvieran al margen de la realidad, sino señalar la diferencia fundamental entre la mentalidad del cineasta y la de los dirigentes políticos.

La polémica originada en la Berlinale

La controversia comenzó en febrero durante el Festival de Cine de Berlín, donde Wenders se desempeñó como presidente del jurado. En la conferencia de prensa de apertura de aquel evento, el realizador sostuvo que los cineastas debían mantenerse fuera de la política porque, al hacer películas estrictamente políticas, se entra en ese mismo terreno. En esa ocasión, afirmó que el cine debe ser el contrapeso y realizar «el trabajo de la gente, no el de los políticos».

Aquellas palabras dominaron la conversación durante todo el festival alemán. La postura provocó que casi todos los participantes fueran consultados sobre temas de actualidad, como el conflicto en Gaza o las redadas del servicio de inmigración (ICE) en Estados Unidos. La tensión llevó a la escritora Arundhati Roy a retirarse del evento en señal de protesta y obligó a la directora de la Berlinale, Tricia Tuttle, a emitir un comunicado oficial para responder al revuelo generado.

Empatía como antídoto

Al ser consultado nuevamente en Venecia, Wenders reafirmó su postura pero admitió que podía ser más explícito para evitar malentendidos. El director explicó que los cineastas trabajan desde una lógica opuesta a la de la política, guiados por la empatía, un elemento que considera ausente en la gestión política tradicional.

Según detalló el realizador, mientras que la política busca confirmar el estado actual de las cosas, el cine trabaja con la intención de cambiar la realidad. Wenders pidió expresamente que no se vuelva a malinterpretar su mensaje como una orden de mantenerse al margen, al asegurar que los realizadores operan bajo reglas distintas y funcionan, en definitiva, como un antídoto frente a la política.