La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) tomó la decisión de financiar la congelación de óvulos a las integrantes de la selección femenina que deseen recurrir a esta alternativa. El objetivo planteado por el organismo es permitirles postergar la maternidad para que puedan atravesar sus mejores años de rendimiento deportivo sin interrumpir su actividad profesional. Sin embargo, la medida generó debate y despertó duras observaciones por parte de la atleta gallega Ana Peleteiro.
La deportista sostuvo que la iniciativa no resuelve el problema de fondo y funciona como un simple parche. Según Peleteiro, en lugar de adaptar las estructuras del deporte para que las mujeres puedan transitar la maternidad mientras están en activo, la propuesta termina obligando a las jugadoras a demorar la decisión de ser madres en beneficio de sus carreras.
El reclamo por garantías laborales y la presión a las atletas
El cruce entre la etapa de mayor rendimiento físico y los años de mayor fertilidad es un desafío común a diversas disciplinas deportivas. Cuando las competidoras eligen tener hijos durante ese período de máxima capacidad, muchas se ven obligadas a pausar sus carreras y, en ocasiones, no logran reincorporarse al circuito profesional.
Peleteiro remarcó que la medida planteada por la RFEF genera además una forma de presión indirecta. Explicó que, si bien la congelación de óvulos es opcional, si una futbolista decide quedar embarazada durante sus años de carrera corre el riesgo de recibir críticas por no haber utilizado la facilidad ofrecida por la institución.
Frente a esto, la atleta señaló que la solución real debe contemplar medidas integrales dentro del sistema. Entre los puntos que reclamó figuran la protección de los contratos durante la gestación, la garantía de reincorporación tras el parto, el respeto por los tiempos del embarazo y del posparto, y la facilitación del cuidado de los hijos para evitar que la maternidad sea motivo de penalización laboral.
El antecedente en la comunidad científica
A nivel científico, si bien la congelación de óvulos ayuda a preservar la calidad ovocitaria de la juventud, la postergación de la maternidad implica riesgos añadidos que el procedimiento por sí solo no resuelve.
La controversia expuesta en el ámbito futbolístico refleja un debate previo ocurrido en otros sectores profesionales. En 2018, cuatro investigadoras españolas impulsaron la campaña bajo el lema «#ocientíficaomadre» para visibilizar las dificultades de las mujeres que buscaban conciliar la maternidad con la carrera investigadora.
En aquel momento, las científicas expusieron que los períodos de licencia por embarazo, maternidad o lactancia eran computados como lapsos de cero productividad al solicitar becas o ascensos. Al igual que en la discusión actual sobre el deporte, las investigadoras no pedían que se financiaran tratamientos de fertilidad, sino que se permitiera tener hijos durante la etapa productiva sin que eso perjudicara la posibilidad de avanzar profesionalmente.