El cofundador de Microsoft, Bill Gates, publicó una reflexión en su blog donde advirtió que la transición hacia la era de la inteligencia artificial (IA) será uno de los periodos más turbulentos de la historia. Según el empresario y filántropo, ni los gobiernos, ni los líderes políticos, ni los expertos están preparados para el impacto que tendrá esta tecnología en la sociedad.
A pesar de reconocer que mantiene intereses económicos en el sector tecnológico, el impulsor de la Gates Foundation endureció su postura y señaló que los beneficios y los problemas de la IA están llegando de forma simultánea, sin dejar margen ni tiempo de adaptación para la sociedad.
Sin un plan para la transición
Gates enfatizó que actualmente nadie cuenta con una estrategia para gestionar este proceso y afirmó que «ni siquiera hay un plan para elaborar un plan». En ese sentido, consideró que las iniciativas normativas vigentes, como las regulaciones y el etiquetado impulsados en la Unión Europea, resultan cortas e insuficientes frente a los desafíos futuros.
Según su análisis, la IA tiene el potencial de convertirse en la herramienta de igualdad más grande jamás creada, pero también en la peor fuente de injusticia, dependiendo de las decisiones políticas que se tomen desde el presente.
Riesgos, oportunidades y el impacto laboral
En su publicación, Gates identificó oportunidades de desarrollo beneficioso en áreas como la salud, la agricultura, la educación y los servicios públicos. Sin embargo, contrapuso tres amenazas centrales:
- La pérdida masiva de puestos de trabajo.
- El aumento de la capacidad de daño por parte de actores maliciosos.
- El impacto en el desarrollo emocional de los jóvenes.
Para ilustrar la magnitud del cambio, comparó esta era con la transformación que vivió Estados Unidos al pasar de una economía agrícola a una de trabajo de oficina. Aquel proceso llevó generaciones y generó empleos basados en el juicio humano, que es justamente el aspecto que la inteligencia artificial busca reemplazar.
Asimismo, cuestionó la lógica del sistema fiscal actual, al señalar que penaliza la contratación de personas mediante el pago de impuestos sobre los salarios, mientras que permite amortizar la compra de robots como un gasto operativo.
Las tres medidas propuestas por Gates
Frente a este escenario, Gates propuso tres líneas de acción concretas para amortiguar el impacto y lograr un proceso más equitativo:
- Impuestos a la automatización: Establecer tributos a los robots y a los tokens de IA para recaudar fondos destinados a la recualificación laboral y al refuerzo de la seguridad social.
- Un nuevo marco institucional: Construir una estructura institucional a escala estatal e internacional, con un alcance masivo comparable al despliegue de seguridad realizado por Estados Unidos tras los atentados del 11 de septiembre.
- Reserva de empleos para humanos: Garantizar que ciertas tareas y empleos queden reservados de forma exclusiva para el trabajo realizado por personas.