Un desprendimiento masivo de hielo y roca en la cordillera del Himalaya provocó la destrucción total del paso fronterizo de Rasuwagadhi-Gyirong, que conecta Nepal con China. El fenómeno se produjo el miércoles 26 de agosto y causó daños severos, con víctimas fatales, personas desaparecidas y la desaparición completa de infraestructura clave para el comercio y el turismo en la zona.
Imágenes satelitales de alta resolución facilitadas por la firma Vantor capturaron el impacto de la catástrofe. Las tomas comparan la operatividad del complejo el pasado 19 de abril —con sus caminos, puentes sobre los ríos Trishuli y Kerung, áreas de estacionamiento y la oficina aduanera— frente al panorama registrado el 27 de agosto, donde solo se aprecia un cauce cubierto de lodo y escombros.
El impacto registrado por satélite
La comparación visual entre ambas fechas refleja la magnitud del evento. En las imágenes previas al desastre se observaba el flujo vehicular y las edificaciones del puesto aduanero de Rasuwagadhi. Tras la riada, la infraestructura completa fue barrida del mapa, incluyendo las redes de suministro eléctrico, las carreteras de acceso y aproximadamente 300 automóviles que hacían fila en el lugar y fueron arrastrados por la corriente.
Cronología y velocidad del colapso
El especialista Guo Zhaocheng, del Centro Chino de Prospección Aerogeofísica y Teledetección para Recursos Naturales, detalló a la cadena CGTN la secuencia exacta del evento. El colapso se originó a las 10:52 (hora de China) en el curso alto del río Chhochen Khola, afluente del Lhende Khola en territorio nepalí.
La masa de agua, barro y rocas descendió a lo largo de casi 20 kilómetros hasta alcanzar el puerto de Gyirong a las 10:59. El trayecto se completó en apenas siete minutos, lo que representa una velocidad media de desplazamiento de 50 metros por segundo, equivalente a unos 180 kilómetros por hora.
Mecánica de la catástrofe
La extrema velocidad del alud se explica por la diferencia topográfica del terreno. El desprendimiento glacial ocurrió a una altitud aproximada de 5.140 metros, mientras que el puerto de Gyirong se sitúa a 1.800 metros sobre el nivel del mar. Este desnivel de casi 3.300 metros otorgó al flujo una enorme energía potencial gravitatoria.
Según la explicación técnica de Guo, la catástrofe se desarrolló en tres etapas sucesivas:
- Avalancha inicial: Desprendimiento masivo de hielo en las cuencas altas.
- Flujo de detritos: Transformación de la masa en un torrente de alta velocidad.
- Alud de lodo: Fase final en la que la mezcla llegó al fondo del valle con máximo volumen.
A medida que el torrente avanzaba por el cauce, la erosión incorporó progresivamente más tierra, rocas y agua. Este proceso de retroalimentación incrementó de forma constante la masa y la fuerza del desastre, imposibilitando cualquier intento de activar sistemas de alerta temprana para evacuar la zona a tiempo.