En medio de un escenario económico complejo para el sector tecnológico, Xiaomi decidió reforzar su estrategia a largo plazo. A pesar de haber reportado un descenso del 42,6% en su beneficio neto ajustado durante el segundo trimestre, la compañía china presentó una nueva generación de procesadores desarrollados de manera interna.
Los resultados financieros reflejan el impacto directo del aumento global en los costos de los componentes. Las ganancias de la firma cayeron hasta los 6.219 millones de yuanes, mientras que los envíos de smartphones experimentaron una baja del 26,5% interanual. El margen bruto de la división de teléfonos móviles también se vio afectado, pasando del 11,5% registrado el año previo al 8,5% actual.
Nuevos procesadores para celulares y vehículos
Frente a este panorama, Xiaomi busca reducir su dependencia de proveedores externos mediante el desarrollo de tecnología propia. Entre las novedades presentadas se encuentra el Xring O3, un procesador de inteligencia artificial fabricado en 3 nanómetros que debutará en el modelo Xiaomi 18 Fold.
Además, la empresa anunció otros dos desarrollos previstos para salir al mercado el próximo año:
- Xring O100: chip de 6 nanómetros destinado a reforzar las funciones de inteligencia artificial.
- Xring D100: procesador de 3 nanómetros orientado al desarrollo de conducción autónoma.
Una inversión orientada al futuro
Según datos de la consultora Omdia, más de la mitad de los envíos de la marca corresponden a teléfonos de menos de 200 dólares, una franja especialmente vulnerable a la suba en el costo de los insumos. Sin embargo, la compañía muestra señales de viraje hacia el segmento premium: aunque el volumen total de ventas descendió, el precio promedio por unidad vendida subió a 1.351 yuanes (unos 172 euros).
Alain Lam, vicepresidente y director financiero de Xiaomi, señaló que el desembolso en inteligencia artificial se encuentra en una etapa de gran despliegue de capital y que la corporación no tiene urgencia en monetizarlo de inmediato. En ese sentido, el gasto de la empresa en investigación y desarrollo (I+D) creció un 25,6% interanual, consolidando una apuesta estratégica a largo plazo para fortalecer su posición competitiva en el mercado de semiconductores.