Más de 80 figuras de la industria del entretenimiento en el Reino Unido se unieron para impulsar una campaña que busca poner límites al uso incontrolado de la inteligencia artificial en la clonación de voces. La iniciativa, denominada «Save Our Voices Now», califica a esta práctica como una amenaza existencial para el sector y exige medidas de protección legal.
Entre los nombres destacados que respaldan el reclamo se encuentran Nicola Coughlan, Matt Lucas, Hugh Bonneville, Siobhán McSweeney, Luke Evans, Jen Brister y Pearl Mackie. El colectivo le solicita al primer ministro británico, Andy Burnham, la implementación de leyes que garanticen a cada persona el derecho exclusivo sobre su propia voz.
Exigencias y preocupación por el avance tecnológico
La narradora de audiolibros Alice Sockett, cofundadora del movimiento, advirtió que el robo de voces aumenta semana a semana y representa un riesgo directo para la continuidad de sus trabajos. Por su parte, el actor Hugh Bonneville remarcó que la voz de cada persona forma parte de su identidad y resulta indispensable defenderla ante el avance del software no regulado.
En esa misma línea, la actriz Siobhán McSweeney expresó su preocupación por la brecha existente entre la rapidez de la tecnología y la falta de resguardo normativo en materia de contratos, ética y derechos artísticos. La intérprete sostuvo que la inteligencia artificial debe ser una herramienta complementaria y no un elemento que reemplace al factor humano, dado que las audiencias buscan una conexión real.
Posturas encontradas en el uso de voces recreadas
El debate sobre la clonación vocal viene sumando distintas posturas dentro de la industria. Mientras algunos profesionales buscan asesoramiento legal para evitar que sus voces sean replicadas tras su fallecimiento —como el actor Harry Shearer—, otros proyectos han avanzado con la aprobación de los herederos de los artistas.
Un caso reciente es el de la familia del fallecido actor Gene Wilder, que dio su autorización para recrear su voz mediante inteligencia artificial en una nueva serie de realidad vinculada a Willy Wonka para la plataforma Netflix. La decisión contó con el apoyo de su esposa, Karen B. Wilder, quien destacó que el proyecto busca homenajear su trabajo y acercarlo a nuevas generaciones.