El cine de autor nórdico volvió a demostrar su alcance internacional de la mano de Valor sentimental (Sentimental Value), el largometraje del director noruego Joachim Trier galardonado con el Gran Premio del Jurado en Cannes. Durante un panel organizado por Europa Distribution en el marco del encuentro New Nordic Films en Haugesund, distribuidores de diversos países analizaron las estrategias locales que permitieron posicionar la película en mercados tan exigentes como Taiwán y Rumania.
Estrategias a medida en el mercado asiático
En Taiwán, la distribuidora Swallow Wings logró una destacada respuesta de la audiencia. Según explicó Albert Yao, la película acumuló cerca de 22.000 espectadores durante su exhibición entre enero y abril. Este resultado resulta significativo en un mercado donde las producciones independientes europeas compiten no solo con el cine de Hollywood, sino también con la animación japonesa, la industria coreana y los lanzamientos locales.
Para sostener la conversación alrededor del film a lo largo de las semanas, la compañía programó el estreno durante el pico de la temporada de premios y basó su promoción en material artístico coleccionable. La campaña incluyó el lanzamiento semanal de afiches con diseños exclusivos —entre ellos versiones japonesas, piezas enfocadas en las hermanas de la historia y variantes estadounidenses o creadas por fanáticos— junto con marcadores de libros temáticos. La escasez planificada de estos productos estimuló la asistencia temprana, el regreso de los espectadores al cine y la difusión espontánea en redes sociales.
Retrospectivas y acciones temáticas en Europa del Este
Por su parte, la distribuidora Bad Unicorn implementó un abordaje diferente en Rumania. Bianca Maria Roiu señaló que la alta demanda se hizo evidente meses antes del estreno, cuando las funciones programadas en el festival Les Films de Cannes à Bucarest agotaron sus localidades en pocos minutos.
Sobre esa base, la empresa organizó la retrospectiva «Invierno Joachim Trier» en las ciudades de Bucarest, Cluj-Napoca y Timișoara. En ese ciclo se exhibió el nuevo largometraje junto a obras previas del realizador, como Oslo, 31 de agosto y La peor persona del mundo. La difusión abarcó anuncios en la red de subtes de la capital rumana, radios, librerías, cafeterías y salas de cine. Además, para la función de prensa que reunió a más de 200 invitados, se les solicitó a los asistentes que llevaran un objeto personal que tuviera valor sentimental para ellos, generando contenidos promocionales alineados con la temática central de la película protagonizada por Renate Reinsve, Stellan Skarsgård y Elle Fanning.