El cáncer de mama se mantiene como la neoplasia más diagnosticada y la principal causa de muerte por cáncer entre las mujeres a nivel mundial. Tan solo durante 2022, la enfermedad registró cerca de 2,3 millones de nuevos casos y 670.000 fallecimientos. Sin embargo, más allá de las cifras anuales, una investigación reciente calculó la probabilidad acumulada que tiene una persona de desarrollar o morir por este tipo de cáncer a lo largo de toda su vida.
El trabajo, publicado en la revista Cancer Biology & Medicine, estuvo a cargo de investigadores del Centro Nacional del Cáncer de China, la Academia China de Ciencias Médicas junto al Colegio Médico Unión de Pekín, el Cuarto Hospital de la Universidad Médica de Hebei y la Universidad de Medicina China de Pekín. Para llevar a cabo este análisis integral, los especialistas procesaron datos de 185 países provenientes del informe GLOBOCAN 2022, estadísticas poblacionales de las Naciones Unidas, registros de mortalidad de la Organización Mundial de la Salud y datos sobre la incidencia de la enfermedad entre 2003 y 2017.
Riesgo global y desigualdades económicas
Según los resultados obtenidos mediante el método de ajuste por múltiples tumores primarios (AMP), el riesgo global de desarrollar cáncer de mama desde el nacimiento hasta la muerte es del 5,51%. Esta cifra equivale a que aproximadamente 1 de cada 18 personas recibirá este diagnóstico a lo largo de su vida. En tanto, la probabilidad de fallecer a causa de esta patología se ubicó en el 1,82%, lo que representa a 1 de cada 55 personas.
El informe remarca que estos promedios mundiales ocultan profundas disparidades entre regiones según su nivel de desarrollo. Las brechas principales observadas en la investigación muestran:
- Regiones de muy alto Índice de Desarrollo Humano (IDH): presentaron un riesgo acumulado de diagnóstico del 10,37%, lo que representa más de 3,5 veces el valor registrado en áreas con IDH bajo (2,91%).
- Extremos regionales: Australia y Nueva Zelanda registraron el riesgo regional más elevado del mundo con un 14,98%, mientras que África Central presentó el menor con un 2,16%.
- Diferencias por país: Luxemburgo encabeza la lista mundial con un riesgo a lo largo de la vida del 16,62%. En el extremo opuesto, países como Bután, Sierra Leona y Angola mostraron valores inferiores al 1%.
Mortalidad y tendencias a lo largo del tiempo
En relación con la mortalidad acumulada, el riesgo de morir por cáncer de mama resultó ser más alto en las regiones de muy alto IDH, con un 2,70%, seguidas por las zonas de bajo IDH, donde alcanzó el 1,70%. Este patrón refleja tanto una mayor incidencia del tumor en los países de mayores ingresos como menores tasas de supervivencia en los contextos de recursos limitados.
Por otro lado, el análisis sobre las tendencias temporales efectuado en 36 países con registros de vigilancia a largo plazo reveló que entre 2003 y 2017 el riesgo de padecer la enfermedad aumentó de manera significativa en 32 de ellos. Los incrementos más pronunciados se detectaron en la República de Corea, con un porcentaje de cambio anual promedio del 5,84%, y en Japón, que registró una suba del 5,21%.
Los autores del estudio señalaron que estos hallazgos demuestran que el cáncer de mama no responde a una única epidemia homogénea a nivel global, sino a un conjunto de situaciones diversas condicionadas por el desarrollo económico, la capacidad del sistema de salud y la estructura demográfica de cada región.