Incluso antes de que comience la primera ronda de la temporada 2026, el calendario de la F1 se enfrenta a cambios significativos. El consenso abrumador es que Bahrein y Arabia Saudita no podrán albergar el Gran Premio esta temporada.
Debido al conflicto recientemente iniciado en el Medio Oriente, con ataques aéreos estadounidenses e israelíes que desencadenaron acciones de represalia por parte de Irán, obviamente existen grandes preocupaciones en materia de seguridad.
Bahréin y Arabia Saudita se encuentran entre las naciones que han sido atacadas con misiles y otras armas de largo alcance durante la última semana.
No hay indicios concretos de que el conflicto cese en un futuro próximo, y como estos países albergarán carreras durante poco más de un mes, la Fórmula 1 debe tomar una decisión pronto.
Es probable la cancelación de Bahrein y Arabia Saudita
La Fórmula 1 no es ajena a competir en circunstancias potencialmente riesgosas, pero la situación actual en Oriente Medio es completamente diferente a cualquiera de estos casos.
En los últimos días, Bahréin y Arabia Saudita –junto con otras naciones de Medio Oriente– han sufrido ataques a su infraestructura civil y militar.
Uno de los incidentes más notables se produjo cuando misiles iraníes alcanzaron una base naval estadounidense en la capital de Bahréin. Esta huelga se produjo cerca del circuito donde se desarrolla el Gran Premio de F1.
Incluso en el mejor de los casos, donde las tensiones disminuyen y la escalada permite un alto el fuego, esto ofrece pocas garantías. Una pausa temporal en los combates no garantiza que no se reanuden nuevas huelgas en el futuro previsible.
En la actualidad, incluso este escenario incierto parece improbable. El consenso entre los analistas es que, al menos en el futuro previsible, la situación en la región seguirá siendo volátil.
Otros eventos deportivos, como el evento ATP 500 en Dubai, han sido tomados por sorpresa por los acontecimientos recientes. Sin embargo, la Fórmula 1 tiene una advertencia justa y está colaborando debidamente con las autoridades para garantizar el resultado más seguro.
En el caso cada vez más probable de que se cancelen Bahrein y Jeddah, en teoría otros circuitos podrían ocupar su lugar. Sin embargo, esto presenta su propia serie de problemas.
Un calendario potencialmente reducido
Hay algunos circuitos que regularmente están en espera para ser llamados en caso de que las circunstancias lo requieran. Imola, Portimao y Estambul son alternativas potenciales que podrían albergar una carrera en poco tiempo.
Dicho esto, las limitaciones logísticas complican las cosas. Con tan poca antelación, resulta extremadamente difícil para los organizadores del circuito disponer de todo lo necesario para organizar un evento funcional.
Esto sin mencionar los dolores de cabeza que conllevarían la venta de entradas, los acuerdos promocionales, etc.
En última instancia, con un calendario de 24 carreras, perderse dos carreras no justifica el pánico por encontrar reemplazos a toda costa. Es poco probable que los pilotos o los propios equipos expresen oposición a que la temporada se reduzca a 22 carreras.
En teoría, la F1 podría albergar carreras consecutivas en Japón. Después de la tercera prueba de la temporada en Suzuka, sería posible celebrar otra carrera en el circuito japonés.
Otro escenario incluye ir a otros circuitos japoneses, como Fiji, para ayudar a llenar el vacío. Sin embargo, es probable que las cuestiones mencionadas anteriormente sigan siendo aplicables, aunque en menor medida.
En general, existe una mínima posibilidad de que el calendario de 2026 encuentre reemplazos de última hora para quedarse en 24 carreras. Por ahora, sin embargo, el escenario más realista es que la programación de este año tenga dos destinos menos.