El largo enfrentamiento de la Fórmula 1 por las odiadas pautas de estándares de conducción del deporte entró en una nueva fase en Qatar, con la FIA emitiendo una declaración formal después de una reunión clave de la GPDA, pero confirmando que no se realizarán cambios para Qatar o Abu Dhabi.
Los directores de la GPDA, George Russell y Carlos Sainz, han liderado la acusación contra las llamadas Directrices de Normas de Conducción (DSG), argumentando que han convertido las carreras rueda a rueda en un ejercicio burocrático de marcar casillas.
Russell no se anduvo con rodeos: Un deporte global como la Fórmula 1, que genera miles de millones en ingresos, debe poder pagar a los administradores permanentes.
Sainz fue incluso más contundente antes de la reunión: «Ha habido mucha división entre los pilotos, la FIA y los comisarios. Mucha confusión».
Las directrices han creado más problemas que soluciones. Este año apenas ha habido lugar para incidentes en las carreras: todo es blanco o negro.
Añadió que los adelantamientos se juzgaban mediante métricas arbitrarias:un neumático delante o detrás de un espejo
– en lugar de competir con la intuición.
Tras la revisión a puerta cerrada del jueves, la FIA agradeció a los pilotos por su franco
intercambio, pero confirmó que las dos últimas rondas de 2025 se llevarán a cabo según la interpretación existente.
El órgano rector defendió a los DSG como documento vivo
introducido a petición de los conductores e insistió en que los datos muestran una mayor coherencia.
La declaración también reconoció discretamente la mayor demanda de los conductores: que los ex conductores experimentados deben sentarse permanentemente en los paneles de auxiliares.
Otro tema de conversación fue la preferencia por las audiencias posteriores a la carrera cuando los comisarios carecen de datos completos.
Pero la línea clave de la declaración fue: No se realizarán cambios para los dos últimos Grandes Premios de la temporada 2025.
(GM)