La cineasta danesa May el-Toukhy presentó en la competencia oficial del Festival de Cine de Venecia su nuevo largometraje, titulado Woman Unknown. La directora, conocida por su anterior filme Queen of Hearts (2019), se convirtió en la única mujer realizadora que compite este año por el máximo galardón del certamen italiano.
Protagonizada por Mathilde Arcel, la película es un psicodrama histórico que explora los dilemas morales, el juicio social y la vergüenza ligada a la sexualidad femenina en la Copenhague posterior a la Segunda Guerra Mundial.
Una trama sobre secretos en la Copenhague de posguerra
La historia sigue a Marie (interpretada por Mathilde Arcel), una joven que trabaja como sirvienta y niñera en la casa de Christian (Carsten Bjornlund), un empresario viudo y dueño de una fábrica de guantes. La vivienda funciona bajo una disciplina rígida administrada por la estricta ama de llaves Esther (Marina Bouras).
A medida que la relación con su empleador se estrecha y Marie se perfila como la futura señora de la casa, su posición recién adquirida se ve amenazada. El quiebre ocurre con la reaparición de Karl (Thorbjorn Hedegaard), un antiguo compañero de su pueblo natal que conoce los detalles de su pasado.
Consecuencias públicas y violencia simbólica
Para construir el relato, el-Toukhy se basó en los testimonios y registros de las puniciones públicas que sufrieron muchas mujeres en países ocupados por los nazis tras finalizar el conflicto bélico, al ser acusadas de haber mantenido relaciones afectivas o sexuales con soldados alemanes.
La producción utiliza una estética austera y marcada por el uso simbolicotono del color rojo en contraste con la paleta gris de la época. A través de este recurso visual y narrativo, la obra plantea interrogantes sobre la exposición de la vida privada, las consecuencias del señalamiento colectivo y los juzgamientos morales impuestos a las mujeres en momentos de reconstrucción histórica.