En la localidad de Veguellina de Órbigo, en la provincia española de León, Miguel Pérez García —conocido entre los vecinos como «Trébol»— resguarda un patrimonio técnico singular: más de 150 proyectores cinematográficos restaurados. La particularidad de la colección, almacenada en un depósito municipal ubicado en la calle Pío de Cela, es que absolutamente todos los aparatos se encuentran en pleno funcionamiento.
Miguel comenzó en el mundo del cine a los 14 años en la cabina del cine Gordón, donde el operador Adolfo García le enseñó a limpiar proyectores y a empalmar cintas con acetona. Tiempo después, ejerciendo su oficio de electricista, volcó su experiencia técnica en la recuperación de estas complejas máquinas.
El origen de la colección
El punto de partida del proyecto ocurrió por accidente en 1996. Durante un festival aéreo en Valladolid, un mecánico de aviación le ofreció a Miguel un proyector roto proveniente de Canarias. Tras lograr reparar esa primera pieza, el entusiasmo por la mecánica cinematográfica se reactivó. En 2013 su colección superaba los 70 ejemplares y desde entonces suma unos seis aparatos al año, a los que dedica semanas completas de trabajo debido a la falta de repuestos originales en el mercado.
Un recorrido por la historia del cine
Entre los dispositivos recuperados figuran ejemplares de gran valor histórico, como una linterna mágica datada entre 1895 y 1900, un modelo Pathé Baby a manivela de los años veinte diseñado para uso hogareño, una unidad Marín empleada en proyecciones ambulantes y un equipo Kinoton que requirió el esfuerzo de seis personas para ser desmontado. La colección abarca también el último proyector de las salas Cinebox de Barcelona, que funcionó hasta 2004, además de marcas emblemáticas como Philips, Eumig y Bauer.
En el taller también se custodian rollos del Noticiero Cinematográfico Español (NO-DO), cortometrajes mudos sobre minería y pesca, un amplificador de válvulas y una pantalla de ocho metros. El objetivo de Miguel es formalizar este acervo mediante la apertura de un museo en su pueblo natal.