Un palacio etíope de 2.800 años podía soportar hasta 19 pisos

Cuando se piensa en grandes alturas arquitectónicas, la memoria suele viajar directo a los primeros rascacielos de Nueva York o Chicago de finales del siglo XIX. Sin embargo, un análisis físico e ingenieril sobre un yacimiento arqueológico en la región de Tigray, al norte de Etiopía, determinó que hace unos 2.800 años ya existían estructuras capaces de soportar pesos equivalentes a edificios de gran altura.

Se trata de las ruinas del palacio Grat Be’al Gibri, erigido alrededor del año 800 a. C. en la localidad de Yeha. En su época de esplendor, la edificación contaba con una planta cuadrada de 60 metros por 60 metros, lo que lo convertía en el edificio más grande conocido en el sur de Arabia y el noreste de África durante ese período. Hoy en día solo se conserva parte de su planta baja y sus cimientos.

Cálculos matemáticos y modelado en 3D

Para determinar la altura potencial que podía sostener la estructura, un equipo multidisciplinario de la Universidad Técnica de Brandeburgo Cottbus-Senftenberg (BTU) empleó herramientas avanzadas de ingeniería. Los investigadores recrearon mediante modelos tridimensionales dos tramos específicos de los muros originales: una esquina y una portada. Luego, mediante un software de análisis por elementos finitos, calcularon las cargas de peso que las paredes eran capaces de resistir.

Los resultados indicaron que, desde un punto de vista puramente estructural, los muros del palacio tenían la capacidad de soportar entre 16 y 19 niveles. Si bien los científicos aclaran que esto no confirma de manera definitiva que el edificio haya alcanzado efectivamente esa cantidad de pisos, sí prueba que la ingeniería de la época permitía tales dimensiones.

Hasta la fecha, las estimaciones sobre la altura de edificaciones antiguas destruidas se basaban principalmente en relatos o representaciones artísticas. Por ejemplo, el historiador yemení al-Hamdānī, en el siglo X d. C., dejó registros sobre un palacio de 20 niveles en Yemen, mientras que en pinturas rupestres del sur de Arabia se observaban estructuras de al menos nueve pisos. El trabajo de la BTU aporta por primera vez una validación física y matemática sobre este tipo de construcciones.

Técnicas constructivas avanzadas

El estudio reveló además que los arquitectos del palacio poseían un conocimiento preciso sobre la distribución de cargas, logrando un equilibrio moderado en el esfuerzo ejercido sobre los muros. Para la edificación se utilizó una combinación de piedra, barro y vigas de madera, un método habitual hace 3.000 años en el noreste africano y el sur arábigo, así como en Grecia y Asia Menor desde la Edad del Bronce.

Entre los materiales empleados destacan:

  • Madera de olivo africano y Cordia africana: utilizada en las vigas por su alta resistencia al ataque de las termitas, aunque no al fuego.
  • Pilares monolíticos de arenisca: piezas de gran volumen que alcanzaban pesos de hasta 20 toneladas.

Desde la universidad alemana compararon el sistema híbrido de piedra y madera empleado en Yeha con los métodos constructivos modernos que hoy se utilizan para levantar edificios de madera en altura en ciudades como Hamburgo, Berlín o Sídney.

Un siglo de investigaciones en Yeha

El yacimiento de Grat Be’al Gibri cuenta con una larga trayectoria de exploración arqueológica. Las primeras evaluaciones comenzaron en 1906 durante la Expedición Alemana a Aksum. Décadas más tarde, entre 1971 y 1973, se llevaron a cabo excavaciones conjuntas entre equipos etíopes y franceses.

Desde 2009, el sitio es objeto de un proyecto continuo de cooperación etíopo-alemana que recibe financiamiento de la Fundación Alemana de Investigación (DFG), el cual ha permitido aplicar estas nuevas metodologías de modelado estructural.