Un mapa interactivo muestra la brutal oscilación de los ríos ibéricos

Un mapa interactivo denominado Mapped Earth expuso las drásticas fluctuaciones en el caudal de los ríos de la península ibérica entre 2025 y 2026. La visualización, desarrollada por Aaron Becker, refleja cómo los cursos de agua de España y Portugal pasaron de bordear el secado estival a multiplicar hasta por 38 su volumen en cuestión de meses.

El impacto del mapa interactivo y los datos de origen

El proyecto Mapped Earth utiliza datos del Sistema Global de Concienciación sobre Inundaciones (GloFAS), perteneciente al Servicio de Gestión de Emergencias del satélite europeo Copernicus. Este sistema combina reanálisis meteorológico y modelización hidrológica para monitorear el comportamiento fluvial en la región.

Al reproducir la herramienta, se observa una variación extrema en la descarga de los ríos, pasando de un caudal mínimo peninsular de 890 metros cúbicos por segundo a un máximo de 33.600 metros cúbicos por segundo.

De los mínimos de 2025 a los picos de 2026

La oscilación registrada por el mapa coincide con los registros oficiales de la región. Según el Ministerio para la Transición Ecológica, el período estival de 2025 concluyó con los embalses en descenso, alcanzando un 59,3% de su capacidad a comienzos de septiembre. El sureste peninsular atravesó niveles críticos, con casos como el del río Segura, alcanzando el 19 de agosto de 2025 una descarga de agua al mar cercana a su punto mínimo.

Sin embargo, el escenario cambió de forma drástica a comienzos del año siguiente. Entre el 22 de enero y el 14 de febrero de 2026, la península enfrentó una secuencia de siete borrascas atlánticas consecutivas. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) calificó este evento como el temporal más importante desde la borrasca Gloria en 2020, destacando la falta de períodos de recuperación entre episodios. La llegada de la borrasca Leonardo desencadenó graves inundaciones en España y Portugal, registrándose el 6 de febrero de 2026 el punto de máximo caudal acumulado.

Cambio climático y saturación del suelo

Los datos de la AEMET señalan que las regiones mediterráneas de la península y las islas Baleares reciben actualmente un 19% más de precipitación durante los episodios de lluvias torrenciales en comparación con los años 60. El patrón actual indica que llueve menos días al año, pero con una intensidad significativamente mayor.

A este fenómeno meteorológico se suma un factor hidrológico crucial: la saturación del terreno. Al sucederse borrascas continuas, el suelo pierde la capacidad de absorción e infiltración, convirtiendo el agua de lluvia en escorrentía superficial. Esto, combinado con la orografía ibérica y el clima mediterráneo, genera crecidas de ríos rápidas y pronunciadas.