Un chef convirtió un auto Smart en una pizzería de USD 12.000 al mes

En las calles de Nueva York se encuentra una propuesta gastronómica singular: Pizza Pod, un emprendimiento culinario que funciona en el baúl de un auto Smart Fortwo de dos plazas. Creado por el chef Bradley Alvelo, el proyecto prescinde de un local gastronómico convencional y de los habituales camiones de comida para operar en un espacio sumamente reducido.

Pese a la limitación de metros cuadrados, el negocio demostró ser rentable. Según detalló el propio Alvelo en declaraciones a la cadena estadounidense CNBC, esta pizzería sobre ruedas logra facturar unos 12.000 dólares al mes prestando servicio en distintos sectores de la Gran Manzana.

Equipamiento e ingenio en un espacio mínimo

Para lograr cocinar en la parte trasera del vehículo, Alvelo adaptó la estructura del baúl e instaló dos hornos que funcionan conectados a un generador eléctrico. En ese mismo sector traslada los insumos, cajas de cartón y utensilios de cocina como espátulas, recipientes y bandejas. Al momento de armar el puesto en la vía pública, solo agrega una mesa, una silla y una sombrilla para resguardarse del sol.

El funcionamiento del emprendimiento combina la tarea dentro del auto con logística externa:

  • Preparación de la masa: Las bolas de masa se elaboran previamente en una cocina industrial externa y pasan por un proceso de fermentación de 72 horas antes de ser llevadas al vehículo.
  • Conservación de insumos: Al no contar con espacio suficiente para heladeras ni almacenamiento para lavado de vajilla, Alvelo contrata los servicios de una empresa de refrigeración para mantener los ingredientes frescos.
  • Puntos de venta: El chef estaciona frente a cafeterías, vinotecas y cervecerías con las que coordina colaboraciones, además de presentarse en ferias callejeras y eventos privados o corporativos.

A través de sus publicaciones en redes sociales como TikTok e Instagram, el cocinero destaca las ventajas de su formato, al que califica como la pizzería más pequeña de Nueva York, ya que le permite llegar a cualquier lugar con casi todo el equipamiento listo para empezar a cocinar en pocos minutos.