La Universidad de Alabama en Huntsville (UAH) recibió dos subvenciones federales de investigación por un total cercano al millón de dólares. Los fondos estarán destinados a estudiar la sequía, la disponibilidad del recurso hídrico y el uso de agua agrícola en el sudeste de los Estados Unidos, en un contexto de altas temperaturas y presiones sobre los suministros hídricos.
Los proyectos, que tendrán una duración de dos años, cuentan con el financiamiento del Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS) y del Sistema Nacional Integrado de Información sobre Sequías (NIDIS) de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA). La iniciativa está encabezada por el doctor Lee Ellenburg, climatólogo del estado de Alabama y profesor asociado del Departamento de Ciencias Atmosféricas y de la Tierra de la UAH.
Investigación sobre la precipitación efectiva
Una de las investigaciones, financiada por la NOAA, se centra en cuantificar la precipitación efectiva, es decir, la cantidad de lluvia que realmente queda disponible en la superficie del suelo o cerca de ella en lugar de perderse por escorrentía u otros procesos naturales. En las labores de campo también participa la investigadora de la UAH Brianne Minton.
El equipo utilizará observaciones de precipitación horaria y humedad del suelo registradas por diversas redes del sudeste estadounidense para desarrollar un indicador de sequía en tiempo casi real, denominado Índice Estandarizado de Precipitación Efectiva (SPIe). Asimismo, evaluarán cómo los cambios en la intensidad, frecuencia y distribución de las lluvias afectan las evaluaciones de sequía a lo largo del tiempo.
Nuevas herramientas y grupo de trabajo regional
Según explicó Ellenburg, una tormenta de gran magnitud puede generar considerables acumulaciones de lluvia, pero si la mayor parte de esa agua escurre en lugar de almacenarse en la tierra, no alivia la sequía de la manera en que los totales pluviométricos sugieren. Por esa razón, el objetivo es complementar los sistemas de monitoreo existentes con datos más precisos sobre la humedad real que conserva el terreno.
Como parte del proyecto respaldado por la NOAA, se planea crear el Grupo de Trabajo sobre Sequías del Sudeste, integrado por oficinas climáticas estatales y especialistas regionales. Este organismo aportará observaciones durante el desarrollo y la evaluación de las metodologías, con el propósito de poner la información resultante a disposición de los tomadores de decisiones sobre recursos hídricos y agricultura en la región.