La brasileña Tramontina centralizará la comercialización local. Tendrá un showroom para exhibir parte de los 22.000 productos que fabrica en Brasil e India.
Por primera vez en su historia, Tramontina tendrá oficina propia en Argentina, luego de cinco décadas de presencia a través de distribuidores. La decisión marca un giro en la estrategia de la compañía brasileña, que busca estar más cerca de los consumidores locales y dar un salto de competitividad en un contexto económico complejo. Conocé los detalles.
La marca, reconocida por sus cuchillos y utensilios de cocina, instalará su nueva sede en la Ciudad de Buenos Aires. Allí contará con un showroom de productos y un equipo propio que reemplazará el esquema exclusivo de importadores y distribuidores, como MyF Distribuidora en Tigre. La apuesta llega porque Argentina es considerada un mercado estratégico, especialmente por la importancia cultural de artículos vinculados al asado y al mate.
Desde la oficina centralizada, Tramontina podrá ajustar lanzamientos y estrategias comerciales sin depender de terceros. Según adelantaron directivos de la compañía, el plan es comenzar con un equipo reducido e ir ampliando operaciones de acuerdo con la demanda.
Cambios clave para el mercado argentino
- Paso de un modelo de distribuidores exclusivos a gestión propia
- Showroom para mostrar lanzamientos y productos emblemáticos
- Adaptación de líneas específicas para asado y mate
- Mayor cercanía con consumidores y socios comerciales
Además, el desembarco coincide con una renovación institucional de Tramontina a nivel global, con foco en sustentabilidad, diseño circular y gobernanza ética. Actualmente, la empresa produce en nueve plantas —ocho en Brasil y una en India—, exporta a más de 120 países y emplea a más de 10.000 trabajadores.
En Argentina, el desafío será sortear la coyuntura económica: inflación, costos logísticos y restricciones a las importaciones. Sin embargo, con esta nueva estructura local, la marca espera consolidar su posicionamiento y reforzar el vínculo con un consumidor que valora sus productos desde hace medio siglo.