The Difficult Bride: Bangladesh llega por primera vez a Venecia

La cineasta Rubaiyat Hossain hace historia al presentar The Difficult Bride en la sección Horizontes del Festival de Cine de Venecia, convirtiéndose en el primer largometraje de Bangladesh en proyectarse en dicho certamen. La película, que también forma parte de las selecciones de los festivales de Toronto y Londres, es un drama feminista con elementos sobrenaturales.

La idea de la película surgió a partir de un recuerdo de la infancia de Hossain. A los siete años, mientras acompañaba a su madre a una peluquería en Daca llamada Mayfair, escuchó la historia de una novia que había muerto en ese lugar. Esa imagen permaneció en su memoria durante años y dio origen a un cortometraje en 2006, un proyecto que le llevó dos décadas de reescrituras hasta transformarse en su nuevo largometraje.

Belleza, presión social y elementos sobrenaturales

La trama sigue a Zaineen, interpretada por Zaineen Chowdhury Karim, una futura novia cuyos preparativos para el casamiento se convierten en una batalla contra su propio cuerpo. La directora combinó su formación académica en estudios de género con su experiencia personal para abordar cómo se vive la corporalidad femenina.

Según explicó la realizadora, recurrió a elementos grotescos y sobrenaturales —como la presencia de serpientes y lagartos— para reflejar vivencias e influencias que escapan a la lógica. Además, la historia expone que los mandatos de belleza no son impuestos únicamente por los hombres. En el film, la actriz Azmeri Haque Badhon encarna a la dueña del salón de belleza que exige el cumplimiento de estos estándares a través de tratamientos como inyecciones faciales, una práctica habitual en los centros estéticos de Bangladesh.

Un retrato de la realidad en Daca

El trasfondo de la película retrata la vida cotidiana en Daca, con escenas que muestran el control y la vigilancia sobre la vestimenta y el comportamiento de las mujeres. La actriz Rikita Nondine Shimu interpreta a Minoti, personaje a través del cual se refleja esta problemática social.

Aunque el contexto evoca situaciones de violencia política y social registradas en el país, Hossain aclaró que la obra no busca ser una respuesta directa a un período específico, sino un reflejo de una realidad constante en Bangladesh, donde los derechos de las mujeres han sido históricamente un tema de conflicto.

Con este estreno, la directora completa una trilogía dedicada a explorar la experiencia de las mujeres en su país desde distintas perspectivas de clase, iniciada con Under Construction (enfocada en la clase media) y continuada con Made in Bangladesh.