Stellantis busca lanzar un vehículo eléctrico económico en dos años
Ned Curic, ejecutivo del grupo automotriz, detalló los desafíos para rentabilizar el segmento de autos pequeños y la estrategia junto a Leapmotor para acortar plazos.
El desarrollo de vehículos en la industria automotriz atraviesa una transformación drástica en los tiempos de producción. Mientras que en décadas pasadas los fabricantes dedicaban hasta ocho años a probar la resistencia física de un nuevo modelo, la urgencia actual por la electrificación y la presión del mercado han acortado notablemente esos plazos.
En este escenario, Stellantis busca acelerar sus procesos para lanzar al mercado modelos eléctricos económicos en tan solo dos años, tomando como referencia los métodos de trabajo de su socio chino Leapmotor.
El desafío de rentabilizar el segmento más chico
Ned Curic, jefe de desarrollo de producto y tecnología de Stellantis, abordó esta estrategia durante una entrevista con el medio L’Argus en el Salón del Automóvil de París. Según explicó el directivo, fabricar automóviles del segmento A y obtener ganancias resulta una tarea sumamente compleja para las marcas en el contexto actual.
La dificultad radica principalmente en los estrechos márgenes de beneficio que dejan los autos urbanos de menor tamaño. A esto se suma la exigencia de la Unión Europea para realizar la transición hacia los vehículos eléctricos, en un marco donde la adopción por parte de los conductores avanza con cautela y adaptar las líneas de montaje requiere inversiones significativas.
Simplificación y plazos récord
Para solucionar esta ecuación económica, la compañía apuesta a la simplificación del desarrollo tecnológico y a la colaboración técnica con Leapmotor. El objetivo es acortar los ciclos de diseño y producción a solo 24 meses, un hito considerable frente a los estándares tradicionales de la industria.
A diferencia de épocas pasadas donde las pruebas de fatiga acumulaban millones de kilómetros en rutas reales para certificar componentes, los procesos actuales confían de manera predominante en simulaciones por computadora. Esta metodología permite predecir el desgaste de las piezas y validar la resistencia del vehículo en tiempo récord, acelerando la llegada de nuevos modelos a los concesionarios.
