Skintown: comedia ambientada en la Irlanda del Norte de 1994

La película Skintown, dirigida por Kieron J. Walsh y galardonada en el Festival de Cine de Edimburgo, aborda con tono humorístico el paso a la adultez en la Irlanda del Norte de 1994, en el contexto previo al alto el fuego del IRA.

Una juventud entre el conflicto y la cultura rave

La trama se desarrolla en Enniskillen, una ciudad a la que sus habitantes apodan de forma poco favorecedora como «Skintown». El lugar es conocido por su lago, un antiguo castillo y el recuerdo del atentado del IRA en 1987 que provocó la muerte de 11 civiles. En ese escenario, Vinny, un joven de 23 años interpretado por Jack Rowan, busca desesperadamente la manera de marcharse para construir su propia independencia.

Vinny trabaja a tiempo parcial en una pizzería local regenteada por Tony Pepperoni, un personaje interpretado por Michael Smiley. En su rutina diaria convive con su madre paramédica (Roisin Gallagher), su amor no correspondido Eileen (Jamie Lee O’Donnell) y su mejor amigo Jonty (Chris Walley), un entusiasta de la música rave. Además, entabla una inesperada amistad con Wilson (Hope Ipoku Jr.), un soldado británico oriundo de Mánchester que fue enviado a las patrullas militares de la zona y que vio en la fuerza armada su propia oportunidad para escapar de su lugar de origen.

Un robo para financiar la huida

La historia toma impulso cuando Vinny y Jonty terminan envueltos involuntariamente en un plan para vender un cargamento de éxtasis robado a la UVF, un grupo paramilitar leal a la corona británica. La posibilidad de comercializar la sustancia representa para ellos la única oportunidad real de conseguir el dinero necesario para abandonar el pueblo.

Con la dirección de fotografía a cargo de Ruairi O’Brien, la cinta utiliza imágenes luminosas para dar color al relato a pesar de las restricciones presupuestarias de la producción, enfocándose en los lazos afectivos y en la urgencia de sus personajes por encontrar un futuro distinto.