Residuos herbales mejoran la microbiota y el metabolismo en pollos

La industria de la medicina tradicional china genera anualmente alrededor de 30 millones de toneladas de residuos vegetales que en su mayoría no se reutilizan de forma adecuada. Frente a esta problemática, un grupo de científicos de la Universidad Agrícola de Hunan investigó el aprovechamiento de los restos de Radix isatidis (conocida popularmente como Banlangen) como suplemento alimentario en la cría de pollos de engorde.

El trabajo, publicado en la revista científica Animal Advances por el equipo liderado por Peng Huang, analizó cómo este subproducto influye en los indicadores inmunológicos, la composición de la microbiota intestinal, la expresión génica en el íleon y los lípidos presentes en la pechuga del ave.

Detalles del ensayo y resultados en la salud avícola

Para llevar a cabo la investigación, los especialistas dividieron 320 pollos de pluma blanca de un día de vida en cuatro grupos alimenticios durante un periodo de 42 días. Mientras que el grupo de control recibió una dieta basal estándar, los tres restantes incorporaron 5, 10 o 15 kilogramos de residuos de la hierba por tonelada métrica de alimento.

Los resultados mostraron que el consumo del suplemento derivó en un aumento significativo de la inmunoglobulina A (IgA) en suero en todos los grupos tratados, mientras que los niveles de inmunoglobulina G e inmunoglobulina M se mantuvieron sin cambios. Asimismo, se observó un incremento en indicadores asociados al metabolismo de proteínas y glucosa, junto con una reducción significativa en el colesterol de lipoproteínas de baja densidad (LDL).

En cuanto al crecimiento y el rendimiento, las aves que recibieron el suplemento registraron aumentos numéricos en el consumo diario de alimento y en la ganancia de peso diario sin empeorar significativamente la conversión alimenticia, aunque estas diferencias de desarrollo no resultaron estadísticamente significativas frente al grupo de control.

Cambios en la microbiota y expresión génica

El análisis de la microflora intestinal mediante secuenciación genética reveló un incremento de la familia de bacterias Lachnospiraceae en todos los animales suplementados. En el grupo que recibió la dosis más alta (15 kg por tonelada), se detectó una presencia mayor de Alistipes en la parte anterior del intestino, así como proporciones más elevadas de Alistipes y Bacteroides en el intestino posterior.

A nivel genético, la comparación transcriptómica entre el grupo de control y el de mayor dosis identificó 1.364 genes expresados de manera diferencial (673 regulados al alza y 691 a la baja). Estos cambios se asociaron a la vía de señalización de los receptores activados por proliferadores de peroxisomas (PPAR) y otras rutas del metabolismo lipídico. En particular, se registró un aumento en la expresión de PPARα, una disminución significativa de la proteína 1 de unión a ácidos grasos y una tendencia a la baja en genes vinculados a la síntesis de ácidos grasos.

Por último, el estudio metabolómico de la pechuga evidenció la alteración de 60 metabolitos lipídicos (46 en aumento y 14 en descenso), destacándose un incremento significativo en lípidos que contienen ácidos grasos insaturados.