La productora chilena Quijote Films, reconocida internacionalmente por sus galardones en la sección Un Certain Regard del Festival de Cannes con películas como Los colonos y La mirada misteriosa del flamenco, dio un paso clave en su plan de expansión con la creación de una división interna dedicada al desarrollo de series de ficción.
Con sedes operativas en Chile y Los Ángeles, la compañía destinó unos 250.000 dólares para poner en marcha esta nueva estructura antes de su participación en el mercado audiovisual Mipcom. La iniciativa busca aprovechar el prestigio obtenido en el cine independiente para producir proyectos de formato episódico orientados al público internacional.
Estrategia de crecimiento y modelo de negocio
El presupuesto invertido financia a un equipo propio de guionistas y a un grupo de desarrollo externo. Con esta estructura, Quijote Films apunta tanto a la generación de proyectos originales como a la asociación con creadores independientes, plataformas de streaming y estudios en calidad de productora ejecutiva, con la mirada puesta en alianzas internacionales sin restricciones geográficas ni de idioma de cara a 2027.
Giancarlo Nasi, director ejecutivo de Quijote Films, explicó que el éxito de sus largometrajes de autor permitió demostrar la sustentabilidad del cine independiente. Según el ejecutivo, los resultados obtenidos con sus películas de nicho son los que ahora financian la apertura hacia nuevos géneros, formatos y audiencias más amplias.
Coproducciones e incentivos de filmación
La productora ya cuenta con una trayectoria de casi 30 coproducciones internacionales, incluyendo acuerdos pioneros para la industria chilena con Ucrania (en el film Pamfir) y Sudáfrica (con The Smell of Apples). La estrategia de la compañía está encabezada por Sergio Karmy, quien se sumó a la empresa tras su paso por la productora Fabula.
Un factor importante para la atracción de socios internacionales es el programa de incentivos fiscales de Chile. Este sistema contempla un reembolso de entre el 30% y el 40% de los gastos elegibles realizados por producciones extranjeras en el país, aplicable a largometrajes y series con una inversión mínima de 400.000 dólares, lo que permite recuperar montos que van desde los 120.000 hasta los 3 millones de dólares.