Quentin Tarantino confesó que sintió que decepcionaba a Brad Pitt
El cineasta reveló que sintió culpa por no dirigir la secuela de Érase una vez en Hollywood, aunque el proyecto finalmente quedó en manos de David Fincher y mantendrá a Brad Pitt como protagonista.
Quentin Tarantino admitió públicamente que tuvo a Brad Pitt muy presente cuando decidió dar un paso al costado y no dirigir la secuela de Érase una vez en Hollywood. El cineasta reconoció que le provocó culpa dejar pasar el proyecto, ya que el actor estaba muy entusiasmado con volver a interpretar al especialista de cine Cliff Booth, personaje con el que ganó el Óscar al mejor actor de reparto en 2019.
En declaraciones a la revista Empire, Tarantino explicó que Pitt fue la persona a la que sintió que realmente estaba decepcionando al no ponerse al frente del rodaje. Sin embargo, pese a rechazar dirigirla para que no fuera su décima y última película, el realizador sí escribió el guion de la continuación, titulada The Further Mis-Adventures of Cliff Booth, producción que llegará a los cines IMAX y a la plataforma Netflix.
La llegada de David Fincher a la dirección
Frente a la decepción de Pitt por no poder retomar el personaje bajo las órdenes de Tarantino, apareció la figura de David Fincher para hacerse cargo del proyecto. El realizador ya había trabajado previamente con el actor en títulos como Seven, El club de la pelea y El curioso caso de Benjamin Button.
Tarantino recordó su sorpresa cuando se planteó la posibilidad de mostrarle el libreto a Fincher. Según contó, en un principio intentó cuidar cada palabra durante las conversaciones iniciales para no arruinar la oportunidad. Para el guionista, el hecho de que un director de ese nivel le dedicara un año y medio de trabajo a su texto representó un reconocimiento relevante a su trabajo escrito más allá de su faceta como director.
De qué trata la secuela y el salto temporal
A diferencia de la película original, cuya trama transcurría en 1969, la historia de The Further Mis-Adventures of Cliff Booth da un salto temporal hasta el año 1977. En esta nueva etapa, el personaje de Cliff Booth se desempeña como un solucionador de problemas para los estudios de Hollywood.
Por su parte, Fincher destacó la profunda conexión de Pitt con la figura de Booth. El director comentó que nunca le había tocado estar en una situación donde el actor conociera al personaje mejor de lo que él mismo podría llegar a conocerlo, destacando el nivel de solidez e interpretación que el actor mantuvo durante todo el proceso.
