Pulsos magnéticos reprograman células inmunitarias contra el cáncer

Investigadores de la Universidad Nacional de Singapur (NUS) desarrollaron una técnica innovadora que utiliza campos electromagnéticos pulsados (PEMF) para combatir el cáncer de mama. La estrategia consiste en reprogramar las células del sistema inmunitario para que ataquen y destruyan las células cancerosas, sin necesidad de recurrir a la quimioterapia.

El estudio fue publicado en la revista Smart Medicine el 4 de junio de 2026. La investigación estuvo liderada por el profesor asociado Alfredo Franco-Obregón, junto a los investigadores Viresh Krishnan Sukumar y Alex Tai, del Departamento de Cirugía de la Escuela de Medicina Yong Loo Lin de la NUS y el Instituto de Innovación y Tecnología para la Salud de la misma institución.

De aliadas del tumor a destructoras del cáncer

El método se enfoca en los macrófagos asociados a tumores (TAM), un conjunto de células inmunitarias que habitualmente sufren alteraciones y terminan promoviendo el desarrollo de la enfermedad. Al aplicar pulsos magnéticos breves, intermitentes y de baja intensidad sobre las zonas afectadas, el equipo logró revertir ese estado y devolverles su función antitumoral activa.

Durante los ensayos preclínicos, el uso de este dispositivo permitió erradicar de forma completa los tumores de cáncer de mama en el 75 por ciento de los modelos probados. Este logro se alcanzó con tan solo cuatro sesiones de 30 minutos de duración, sin la intervención de medicamentos ni los efectos secundarios derivados de la quimioterapia tradicional.

Próximas etapas y panorama global

La tecnología representa una evolución con respecto a trabajos anteriores del mismo equipo de la NUS, en los cuales habían comprobado que la exposición a campos electromagnéticos mejoraba la absorción de doxorrubicina, un fármaco oncológico. La nueva evidencia demuestra que la estimulación magnética puede actuar por sí sola como un tratamiento libre de drogas.

El equipo informó que el dispositivo ya superó con éxito la Fase 1 de los ensayos clínicos y próximamente comenzará la Fase 2 para evaluar su eficacia. Los investigadores se mostraron optimistas respecto de la posibilidad de aplicar esta terapia magnética como complemento frente a otros tipos de cáncer.

El desarrollo de nuevas alternativas terapéuticas responde a una necesidad urgente a nivel mundial. De acuerdo con las estimaciones presentadas en el estudio, los casos de cáncer de mama aumentarían de 2,3 millones registrados en 2023 a más de 3,5 millones para el año 2050, mientras que la mortalidad anual podría elevarse de 764.000 a casi 1,4 millones de fallecimientos.