Aunque la costumbre popular indica que el inicio de un nuevo año es el momento ideal para plantearse propósitos de cambio, la llegada de septiembre despierta un entusiasmo muy similar. Tras el cierre de la etapa estival, suele registrarse un marcado incremento en la concurrencia a gimnasios, el interés por iniciar dietas o el deseo de reorganizar las finanzas personales.
Lejos de ser una coincidencia o un hábito pasajero, la ciencia identificó que este comportamiento responde a un mecanismo psicológico denominado el «efecto del nuevo comienzo», el cual provoca picos de motivación en fechas específicas del calendario.
Los hitos temporales y la «cuenta mental»
La base de este fenómeno fue analizada en una investigación publicada en 2014, donde se demostró que la motivación humana no es lineal. En cambio, experimenta aumentos significativos en torno a los llamados «hitos temporales». Estos puntos de referencia pueden ser fechas del calendario —como el comienzo de un mes— o acontecimientos personales, como un cumpleaños o el retorno al trabajo luego de las vacaciones.
De acuerdo con una revisión científica de 2017, la mente utiliza estos hitos para establecer fronteras psicológicas y abrir una nueva «cuenta mental». Al fijar ese límite, las personas tienden a dejar las fallas pasadas de conducta en la cuenta de un «yo pasado imperfecto», permitiendo que el «yo presente» intente alinearse de nuevo con sus metas.
Septiembre como un hito social compartido
En este escenario, septiembre actúa como un hito social colectivo. El final del período vacacional impone una reestructuración forzada de la cotidianeidad, lo que altera los horarios, el descanso, la alimentación y las obligaciones del hogar. Esa combinación convierte a esta época en un terreno propicio para la reprogramación del comportamiento.
Mediciones con datos reales confirman esta tendencia. Inmediatamente después de estos hitos temporales, se disparan las búsquedas de palabras como «dieta» en Google, aumentan las visitas a los centros deportivos y crece la actividad en aplicaciones enfocadas en el seguimiento de metas.
Impacto en el ahorro y la economía personal
El efecto del nuevo comienzo no se limita únicamente al ejercicio físico o la nutrición, sino que también repercute en la salud financiera. Un experimento de campo llevado a cabo en 2021 sobre más de 6.000 empleados universitarios probó que este sesgo cognitivo puede utilizarse para fomentar el ahorro.
En dicha investigación, cuando se ofreció a los trabajadores aumentar sus aportes al plan de pensiones asociando la medida a un hito cercano —como su próximo cumpleaños o el primer día de la primavera—, la probabilidad de que aceptaran la propuesta se incrementó de forma considerable.