OpenAI presentó su réplica oficial ante el Tribunal de Distrito de Estados Unidos en San José, California, en respuesta a la demanda interpuesta por Apple por la presunta apropiación indebida de secretos comerciales. Desde la firma conducida por Sam Altman calificaron el litigio como un problema generado por la propia empresa de Cupertino y rechazaron tajantemente las acusaciones.
Las acusaciones y el trasfondo del caso
El conflicto legal se desató a mediados de julio, cuando Apple inició acciones judiciales contra OpenAI y dos de sus exingenieros, Tang Tan y Chang Liu. Según la presentación de Apple, ambos exempleados habrían sustraído información confidencial vinculada al diseño de hardware, los procesos de fabricación y las operaciones de la cadena de suministro.
Tang Tan se desempeñó durante 24 años en Apple y tuvo una participación relevante en el desarrollo de productos clave como el iPhone y el Apple Watch. Por su parte, Chang Liu trabajó ocho años como ingeniero sénior de sistemas eléctricos en Cupertino y conservó su computadora portátil corporativa tras incorporarse a OpenAI. De acuerdo con la demanda, Liu descubrió una falla de seguridad que le permitió acceder a los servidores de Apple y descargar más de mil páginas de documentos técnicos.
La presentación de Apple también sostiene que Tan les solicitaba a postulantes provenientes de la firma de la manzana que llevaran a sus entrevistas laborales en OpenAI componentes y prototipos de hardware que aún no habían sido lanzados.
La postura de OpenAI y las implicancias del litigio
En su contestación judicial, OpenAI negó que existan pruebas de haber robado secretos industriales y sostuvo que las acciones de Apple responden a un intento por frenar a un competidor potencial. Además, señalaron que la compañía de Cupertino busca evitar que más trabajadores abandonen sus filas para sumarse a la empresa de inteligencia artificial, la cual ya contrató a cerca de 400 exempleados de Apple en los últimos años.
A mediados de julio, el vocero de OpenAI, Drew Pusateri, había declarado a la cadena CNBC que la compañía no está interesada en secretos comerciales ajenos y mantiene su foco en el desarrollo tecnológico.
Esta disputa genera tensiones en la relación entre ambas empresas, que en junio de 2024 habían anunciado la integración de ChatGPT con Apple Intelligence. Asimismo, el escenario se da en un momento sensible para OpenAI, que el pasado 8 de junio presentó la documentación preliminar ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos para salir a bolsa, una operación que los analistas prevén para 2027 y cuya valoración podría verse afectada por la inestabilidad de sus alianzas.