Municipios franceses instalan bloques de hormigón contra caravanas

Durante este verano, diversos municipios de Francia comenzaron a utilizar barreras de piedras y bloques de hormigón de hasta 1,5 toneladas para bloquear los accesos a predios deportivos y espacios públicos. La medida busca evitar que convoyes de caravanas ocupen estos terrenos de manera no autorizada durante los desplazamientos de la temporada estival.

Un caso representativo ocurrió en Talant, una localidad cercana a Dijon, donde la entrada al estadio Pascal Gien fue bloqueada tras el arribo de unas 100 caravanas procedentes de Loiret el pasado 22 de mayo. La permanencia de este grupo, compuesto por unas 500 personas, se extendió durante tres semanas en los campos deportivos del complejo.

Costos financieros y soluciones de infraestructura

La ocupación en Talant respondió en parte a que el área destinada a grandes grupos en Chevigny-Saint-Sauveur, perteneciente a la metrópoli de Dijon, se encontraba inhabilitada debido a daños previos. Durante la estadía, el alcalde Adrien Guené acordó un protocolo con los representantes del convoy para organizar tareas de limpieza y mantener el descanso nocturno, sin que se registraran incidentes de seguridad graves.

Sin embargo, la permanencia del grupo generó un gasto de unos 10.000 euros en servicios de agua y electricidad para el municipio. Para evitar que la situación se repita, las autoridades locales invirtieron otros 10.000 euros en la instalación de barreras físicas. En conjunto con agricultores, vecinos y fuerzas de seguridad, se diseñó un esquema con bloques de hormigón de 1,5 toneladas ubicados estratégicamente: la disposición permite el paso de vehículos pequeños y de los camiones de bomberos que atienden zonas boscosas cercanas, pero impide el ingreso de rodados de gran porte.

Un fenómeno en aumento en varias regiones

El escenario de Talant se enmarca en una serie de episodios similares registrados en otros puntos del territorio francés durante 2026. En Viry, cerca de la frontera con Suiza, unas 30 caravanas ocuparon un estacionamiento en marzo y posteriormente más de 60 se instalaron cerca de instalaciones deportivas. Situaciones parecidas se dieron en Vourles, con la llegada de unas 120 caravanas, y en Tarnos, donde 150 vehículos ocuparon el parque de Castillon a principios de agosto.

Estos movimientos se vinculan en parte a los trayectos tradicionales de los denominados gens du voyage, que incluyen eventos masivos como la peregrinación a Saintes-Maries-de-la-Mer. La escala del problema se observa en el departamento de Landes, donde desde comienzos de año se emitieron 23 órdenes para abandonar terrenos ocupados, en comparación con las 13 dictadas durante los dos años anteriores combinados. Además, cuatro desalojos requirieron la intervención de la policía desde el inicio del verano.