La presentación de la supuesta resolución del problema de existencia y suavidad de Navier-Stokes, uno de los siete Problemas del Milenio establecidos por el Clay Mathematics Institute, desató un fuerte conflicto en la comunidad científica. El avance, publicado por la firma OpenAI mediante modelos de inteligencia artificial, derivó en una protesta formal firmada por 25 ganadores de la Medalla Fields, el máximo reconocimiento en el campo de las matemáticas.
Los científicos cuestionaron la velocidad con la que las empresas tecnológicas anuncian resultados sin someterlos a una revisión académica rigurosa ni otorgar el crédito correspondiente a los investigadores humanos que sentaron las bases del hallazgo.
Una disputa por la autoría y los avances previos
La controversia comenzó a partir del trabajo llevado a cabo por el matemático Tristan Buckmaster, de la Universidad de Nueva York, y el investigador Levent Alpöge, perteneciente a Anthropic. Ambos llevaban meses desarrollando avances sobre el problema de Navier-Stokes, partiendo a su vez de investigaciones previas realizadas por los matemáticos Diego Córdoba y Luis Martínez-Zoroa.
Según la información difundida, OpenAI utilizó un sistema compuesto por 10.000 agentes coordinados durante 88 horas de cómputo, consumiendo 300.000 millones de tokens de salida y un costo estimado en 22,5 millones de dólares para generar la demostración. La firma tecnológica inició este proceso el 1 de septiembre, tras circular rumores sobre la posible solución del problema.
Cuando Buckmaster solicitó aclaraciones a la compañía, recibió respuestas ambiguas y advertencias sobre el impacto que su reclamo podría tener en su carrera. Asimismo, el matemático de OpenAI Sébastien Bubeck le sugirió excluir a Alpöge del reconocimiento por su vínculo con la empresa competidora Anthropic. Por su parte, OpenAI negó haber revisado el trabajo de Buckmaster previamente, aunque admitió que la información pudo haber ingresado a sus sistemas mediante el uso de la herramienta Codex por parte del investigador.
La advertencia de los medallistas Fields
Ante la situación, 25 de las mentes más destacadas del ámbito matemático hicieron pública una carta abierta titulada «Una grave desalineación de la IA en las matemáticas». En el documento, los especialistas remarcan que el cuestionamiento no se dirige a las capacidades de la tecnología en sí, sino al modus operandi de los laboratorios que compiten por publicar resultados aceleradamente.
Los firmantes advierten que presentar pruebas complejas sin el tiempo necesario para analizarlas ni contextualizarlas invalida la utilidad real de los hallazgos para el resto de la comunidad. Además, remarcaron el riesgo que implica desestimar la autoría humana en los procesos de investigación:
«Estamos presenciando una amenaza general para el trabajo intelectual, con un desalineamiento entre el resultado del uso de la IA y su propósito inicial», señalaron en la declaración, alertando sobre las consecuencias que este tipo de prácticas podría generar en diversas disciplinas científicas.