Un equipo científico integrado por especialistas de universidades del Reino Unido y Nueva Zelanda elaboró el primer mapa global sobre la exposición humana a las inundaciones por desborde de lagos glaciares (conocidas como GLOF, por sus siglas en inglés). El informe determinó que unos 15 millones de personas en todo el mundo viven bajo la amenaza de estos eventos de alta montaña.
El hallazgo cobra relevancia tras un reciente episodio trágico en Nepal, donde un desprendimiento de hielo y roca borró del mapa un paso fronterizo con China en apenas siete minutos. La misma zona fronteriza ya había registrado un devastador evento de tipo GLOF el verano pasado, lo que confirma las advertencias sobre el escaso margen de reacción que tienen las poblaciones asentadas cerca de estas estructuras naturales.
Cómo se elaboró la medición del riesgo
Para construir esta herramienta de mapeo, los investigadores combinaron tres capas de datos fundamentales: el inventario global de lagos glaciares correspondiente al período 1990-2018, la densidad poblacional mundial y un conjunto de índices de vulnerabilidad normalizados. De esta manera, el modelo cruza la cantidad de habitantes expuestos con la magnitud del potencial impacto que causaría un colapso.
Es preciso señalar que el mapa no calcula la probabilidad exacta de que un lago colapse, sino la escala del daño que podría originarse. Se trata de un instrumento pionero para comparar regiones de manera homogénea, lo que resulta indispensable para diseñar sistemas de alerta temprana, regulaciones urbanísticas y planes de emergencia focalizados.
Asia y los Andes, las zonas de mayor peligro
Las llamadas altas montañas de Asia concentran la mayor amenaza del planeta. En esa región se registran 2.211 lagos glaciares y viven 9,3 millones de las personas potencialmente expuestas a nivel global. En cuanto a la cantidad de pobladores en riesgo, India y Pakistán encabezan los registros de esa zona, mientras que China toma el liderazgo si se evalúa la escala del peligro físico, debido a la presencia de un número superior de lagos y de mayor tamaño.
En el continente americano conviven dos realidades muy distintas. Por un lado, la franja andina que abarca a Perú, Bolivia y Ecuador se sitúa como la segunda región del mundo con mayor peligro. Perú ocupa el tercer lugar global entre los países más amenazados, mientras que la cuenca del río Santa (en territorio peruano) y la del río Beni (en Bolivia) figuran entre las tres cuencas hidrográficas más peligrosas de la Tierra. Frente a este panorama, el equipo de investigación alertó sobre la escasez de estudios científicos en la región de los Andes.
Por el contrario, América del Norte presenta un esquema diferente. Groenlandia posee el mayor número y superficie de lagos glaciares del planeta, pero al carecer de poblaciones expuestas cerca de estas formaciones, el peligro humano es nulo. En tanto, Estados Unidos y Canadá registran calificaciones de peligro que van de moderadas a altas debido a sus numerosas cuencas glaciares.