El mercado de las tarjetas gráficas atraviesa un nuevo periodo de fuertes incrementos de precio durante 2026. La plataforma DropReference, un comparador enfocado en monitorear el valor de componentes de PC, puso de manifiesto el desfasaje existente entre los precios oficiales de lanzamiento y los montos que finalmente pagan los usuarios en las tiendas minoristas.
A través de un sistema de seguimiento en tiempo real, el sitio analiza doce modelos de las familias NVIDIA RTX 50 y AMD RX 9000 en mercados de Europa, el Reino Unido y Estados Unidos. Para medir este impacto, recopila datos mediante el rastreo automático de entre 20 y 25 plataformas comerciales —como Amazon, PcComponentes, Cdiscount y LDLC— y elabora un índice que refleja la presión sobre los costos. Sin embargo, desde el propio portal aclaran que no se trata de un estudio académico independiente, sino de un servicio comercial que obtiene comisiones a través de enlaces de compra.
Disparidad de precios y el caso de la RTX 5090
Los registros del agregador muestran una diferencia media del 22 % por encima del precio de venta al público recomendado para los doce chipsets analizados en territorio europeo. Este incremento responde a un proceso paulatino de ajustes que NVIDIA y AMD vienen aplicando tras el fin de los contratos que mantenían fijos los valores de la memoria hacia finales de 2025. En ese sentido, estimaciones a comienzos de año de la consultora TrendForce señalaron que la memoria experimentó aumentos de entre el 50 % y el 55 %.
El caso más severo registrado por el portal es el de la NVIDIA RTX 5090. Con un precio base de lanzamiento fijado en 2.099 euros, la placa pasó a venderse con un sobreprecio superior al 119 %, registrando un alza cercana al 35 % solo en los últimos 30 días. El desfasaje es tan amplio que la cifra sobrepasa los límites de la escala fijada originalmente en la gráfica de la plataforma.
La Inteligencia Artificial como factor determinante
A diferencia de crisis anteriores vinculadas a la minería de criptomonedas o a los problemas logísticos de la pospandemia, la causa central de este escenario se encuentra en el auge de la Inteligencia Artificial (IA). Los centros de procesamiento dedicados a la IA demandan volúmenes masivos de memoria, lo que lleva a los fabricantes a volcar su producción hacia esos clientes en lugar del segmento de videojuegos, debido a la mayor rentabilidad del sector corporativo.
La firma de investigación IDC proyectó que la oferta global de memoria crecerá únicamente un 16 % en 2026, una cifra insuficiente para abastecer la demanda requerida por la infraestructura de IA. Frente a este panorama, los productores otorgan prioridad al abastecimiento de los centros de datos sobre los consumidores particulares.
Perspectivas de recuperación a largo plazo
Respecto a las vías de solución, Jensen Huang, director ejecutivo de NVIDIA, indicó que la salida requiere la edificación de nuevas plantas de fabricación de chips. No obstante, los plazos de construcción de estas instalaciones no permitirán normalizar la oferta de inmediato. Según estimaciones atribuidas al CEO de la compañía SK Hynix, la falta de equilibrio entre la oferta y la demanda no se resolverá en 2026 ni tampoco durante el transcurso de 2027.