Las baterías transforman la red eléctrica de Texas y evitan apagones

Durante el verano de 2026, el estado de Texas enfrentó uno de los períodos más exigentes de su historia a nivel energético sin registrar colapsos en su sistema eléctrico. A diferencia de 2023, cuando el operador de la red (ERCOT) debió solicitar en seis ocasiones durante la última semana de agosto que la ciudadanía redujera el uso de electricidad para evitar apagones, esta vez el suministro se mantuvo estable pese a superar con frecuencia los 38 °C y batir marcas históricas de consumo.

El factor determinante en esta estabilidad no fue una disminución en la demanda, sino una transformación estructural de la red: la integración masiva de energía solar y una expansión inédita en la capacidad de almacenamiento a través de baterías de gran escala.

Un salto de 25 veces en el almacenamiento energético

Según datos de la consultora Wood Mackenzie, la capacidad instalada de baterías en la red eléctrica de Texas pasó de 857 MW en 2021 a rondar los 21,7 GW en julio de 2026. Este crecimiento representa un aumento de 25 veces en un lapso de cinco años. A su vez, durante el mes de agosto, la generación solar superó por primera vez a la electricidad producida mediante carbón.

El esquema de funcionamiento permite equilibrar la oferta y la demanda a lo largo del día: las baterías se cargan durante las horas de la mañana y el mediodía, aprovechando el pico de producción fotovoltaica, y vuelven a inyectar esa energía al sistema durante el atardecer. De esta manera se logra aplanar la denominada curva del pato, estabilizando la red en el momento en que el sol se oculta y la demanda máxima del sistema se mantiene alta.

Los números clave durante las jornadas de mayor consumo

La efectividad del nuevo esquema quedó demostrada en varias cifras máximas registradas durante la temporada veraniega:

  • 22 de julio: Se alcanzó el récord histórico de consumo eléctrico en Texas con 91.308 MW a las 18 horas. De acuerdo con la Administración de Información de Energía (EIA), la demanda fue cubierta en un 48% por gas natural y en un 32% por energía solar, mientras que las baterías sirvieron de puente para aportar la energía almacenada a medida que caía la luz solar.
  • 13 de agosto: La generación renovable simultánea alcanzó una marca máxima de 53.000 MW.
  • 23 de agosto: Las baterías descargaron 13.256 MW en un solo instante, constituyendo el mayor pico de inyección de almacenamiento registrado en la historia de esa red.

A pesar de estos consumos sin precedentes, el precio de la tarifa eléctrica registró una variación moderada de apenas un 2,3% en comparación con el año anterior.

Diferencias de modelo en el mercado energético

El despliegue observado en Texas posiciona al estado como uno de los principales laboratorios de almacenamiento a gran escala en los Estados Unidos, compartiendo protagonismo con California. Sin embargo, los impulsores iniciales en ambas regiones fueron distintos: mientras que en California el proceso respondió a regulaciones estatales que obligaron a las empresas a invertir en almacenamiento, en el caso texano el cambio estuvo guiado por la dinámica del propio mercado.